EL CÓDIGO DA VINCI
EL CÓDIGO DA VINCI [The Da Vinci code]
Dir.: Ron Howardc/ Tom Hanks (Robert Langdon), Audrey Tautou (Sophie Neveu), Ian McKellen (Sir Leigh Teabing), Alfred Molina (Obispo Aringarosa), Paul Bettany (Silas), Jean Reno (Capitán Fache)
USA/2006/Thriller++
Generalmente éste tipo de películas tienen más publicidad que calidad cinematográfica propiamente.
La promoción gratuita que le concedió el Vaticano al prohibir al mundo católico ver la película sin duda ha hecho llenar las salas de todo el orbe. Para el ser humano basta que le digan que algo es prohibido para que motivado por su natural curiosidad quiera verlo. La alta jerarquía romana debería tener más en cuenta la historia del fruto prohibido narrada en el Génesis para saber como se comporta la naturaleza humana en estos casos.
Sin duda la “fatwa” (prohibición) emitida por el Papa y de la cual se ha hecho eco nuestro querido Cardenal, se debe a que el filme deja mal parado al Opus Dei, considerado poco menos que una banda de asesinos fanáticos que parecen compinches de la secta de Bin Laden (por citar un ejemplo, noten el nombrecito del personaje de Jean Reno, Capitán Fache, fascista).
Evidentemente que eso no ha gustado ni al Santo Padre ni al Cardenal Cipriani, ambos pertenecientes a dicha organización católica y poco amigos de la tolerancia ante el discenso de ideas.
Pero olvidan o no quieren reconocer que el filme es una ficción y no un documental histórico, y como ficción tiene la licencia para inventar cosas y combinarlas con los hechos “ciertos”, que es lo que la película elucubra a lo largo de las casi dos horas y media (y tengo entendido también el libro en que se inspiró): la supuesta descendencia de Jesús y María Magdalena y el origen no divino sino humano de su condición. Es decir, retornar a Jesús a su condición de hombre y de respetable profeta como fueron otros en la antigüedad.
Lo cual, por cierto, ya no llama al escándalo en la actualidad, si hacemos un análisis de religiones comparadas, y que vivimos en un tiempo ya no inquisitorial sino de libertad de expresión en un Estado democrático como bien lo señaló valientemente Monseñor Bambarén.
El filme materia de comentario la verdad que como thriller deja mucho que desear: deja pistas sueltas, desaprovecha momentos para acrecentar el suspenso, hace un abuso de los flashbacks que entorpecen la fluencia narrativa (claro, salvo que sea un Spike Lee), el tono grandilocuente con que se dicen los parlamentos (estamos ante la “revelación”) y la historia en general es bastante floja, por momentos pesada y carente de brillo, tornándose más bien ilustrativa del texto. En su haber están las buenas actuaciones tanto de Tom Hanks como el profesor que con su conocimiento deberá resolver los enigmas, de Audrey Tautou como la descendiente directa de Jesús y María Magdalena, así como de los demás protagónicos, empezando por el gran actor Ian McKellen. La calidad técnica fílmica también es impecable, pero faltó que esté en mejores manos que las de Ron Howard, el recordado 'Richie' Cunningham de la serie “Happy days”.
BUTACA 13
BUTACA 13
Cuando la sala “La ventana indiscreta” de la Universidad de Lima sea parte de mi pasado más remoto, recordaré con cariño y nostalgia la butaca número trece, mi butaca preferida, la primera de la cuarta hilera de la columna central. Cómoda, sin acompañante al costado izquierdo que te moleste con el ruido del celular o las papitas que come, y, sobretodo, con la ventaja adicional que puedo estirar mis piernas sin chocar con la butaca de adelante.
Hace tres años que la visito con bastante frecuencia. Al inicio esporádicamente y ahora casi todas las semanas (pese a que, por una alergia, el aire acondicionado al inicio hacía estragos en mi sistema respiratorio). Me gusta porque sus ciclos semanales (van de lunes a viernes) son variados: desde clásicos del cine mudo y sonoro hasta preestrenos en su ciclo de verano, pasando por revisión de filmografías de cineastas de todas partes. Creo que “La ventana…” reemplazó a la Filmoteca de Lima como punto obligado de encuentro con el cine que de veras vale, aunque por ésta última guardo un especial afecto, como pasa con los primeros amores, con los cuales descubres los misterios de la vida y el arte. Recuerdo que un antiguo amor –de cuyo nombre prefiero no acordarme- no entendía las razones de esa devoción por ver más de una vez un filme (“pero si ya lo has visto¡¡¡” me increpaba con los ojos desorbitados, mientras con la mano temblorosa agarraba su café) o me reprochaba que me quedara a las dos funciones consecutivas. Cuando tuve que elegir entre ella y mi cinefilia, ganó “La ventana…”. Cosas de la vida y misterios del corazón.
Desde el primer día me encantó la sala. Fue como un amor a primera vista, gracias –creo- al color azul predominante en su decoración (mi color favorito y que lo uso en todas sus gamas y combinaciones en mis ropas). Sus butacas cómodas y amplias, también en azul, y la buena proyección en distintos formatos completaron el encanto.
Al inicio me sentaba en la última hilera (la sala tiene sólo seis hileras, es bastante pequeña, lo cual tiene el encanto de hacerla acogedora), pero la incomodidad que sufría con mis piernas me obligó a migrar a otras, y así probando aquí y probando allá llegué hasta la butaca Nº 13, número cabalístico para mí y que, a diferencia de otras personas, yo sí lo considero de suerte. Se supone que como agnóstico debo ser racional, pero así es la naturaleza humana, tiene sus misterios y sus cábalas.
Recuerdo que las pocas veces que estaba ocupada la butaca, a regañadientes y con muy poca resignación me veía obligado a ir a otra. Ahora mismo estoy escribiendo esta nota sentado –casi acurrucado- en mi butaca número trece, esperando que apaguen las luces y comience la función.
MISIÓN: IMPOSIBLE III
MISIÓN: IMPOSIBLE III [Mission: Impossible III]
Dir.: J.J. Abrams
c/ Tom Cruise (Ethan Hunt), Philip Seymour Hoffman (Owen Davian), Ving Rhames (Luther), Billy Crudup (Musgrave), Michelle Monaghan (Julia), Laurence Fishburne (John Brassel)USA/2006/Acción, thriller+++
Vuelve el agente Ethan Hunt en la tercera entrega de la saga, que es buena, contiene acción de principio a fin (su finalidad), no se complica con la trama (no esperen encontrar niveles como en “El plan perfecto”); pero se deja extrañar la “marca” del maestro John Woo, que se hizo cargo de la segunda parte (estilización de la violencia, uso de la cámara lenta para darle mayor dramatismo a las escenas, lucha cuerpo a cuerpo con pistolas como en el viejo oeste, juego de engaños con las máscaras), por no mencionar al realizador de la primera entrega (quizás la mejor de la serie), Brian de Palma, con ese barroquismo exquisito que lo caracteriza en sus mejores momentos. En esta entrega el producto es más homogéneo, estandarizado, “plano”, fácilmente intercambiable.
Mención aparte merece la aparición de Laurence Fishburne, el popular Morpheus de Matrix, esta vez como un incorruptible funcionario del gobierno (la idea de la falsa pista, de hacerlo aparecer como el supuesto villano la verdad no funcionó, faltó el toque de de Palma, gran asimilador de la escuela de Hitchcock).
Como dijimos en la primera línea de éste comentario, el filme es bueno en cuanto a entretener se trata, no se complica demasiado (aunque toma prestadas unas ideas de las dos primeras entregas como el agente corrupto, la falsa pista y el juego de las máscaras); y, como era de suponer, Philip Seymour Hoffman (Capote) opaca en actuación a Tom Cruise, quien esta vez se ha conseguido una “partner” de “su vuelo”.
BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE
Dir.: George Clooney
c/ David Strathairn (Edward R. Murrow), Robert Downey Jr. (Joe Wershba), George Clooney (Fred Friendly)
USA/2005/Thriller politico+++
lagartocine@yahoo.es

EL PLAN PERFECTO
Dir.: Spike Lee
c/ Denzel Washington (Detective Keith Frazier), Clive Owen (Dalton Russell), Jodie Foster (Madeline White), Christopher Plummer (Arthur Case), Willem Dafoe (John Darius)
USA/2006/Thriller+++
8.5.06


