Noviembre
03
El antecedente inmediato que tenemos de cortos reunidos en un filme es Cuentos Inmorales (1978). Hemos tenido que esperar treinta años para volver a disfrutar de un racimo de “pequeñas historias”.
Los cortos deben tener una unidad que puede ser temática o de estilo. En Cuentos Inmorales era la temática urbana lo que unía a las cuatro historias. Naturalmente que el contexto y la época fueron totalmente distintos a los actuales. En el caso de Cu4tro la unidad temática trata el tema de la soledad y la pérdida –por alguna razón u otra- de un ser querido, sea el abandono como en el caso de Cecilia, cuyo trabajo de Vanesa Saba sobre el personaje es extraordinario, refleja esa pesadez y melancolía doliente que sufre el personaje. El corto de Frank Pérez-Garland es, de lejos, el mejor, con diálogos estrictamente necesarios –casi podemos decir que se trata de un “corto mudo”-.
Le sigue en interés el último, de Sergio Barrio, sobre la inminencia de la muerte de un homosexual que quiere regresar al seno de su casa a fin de pasar sus últimos días. En el corto también se impone el excelente trabajo lacónico de Paul Vega, cuyo deterioro físico y moral del personaje hace creíble que se acerca sus últimas horas, acompañado de un eficiente Renzo Schuller, como su pareja en los tramos difíciles del acercamiento de la muerte. Otro gran mérito del corto es que, si no me equivoco, primera vez apreciamos en el cine nacional el beso de dos homosexuales, rompiendo con un tabú temático que hasta la fecha se mantenía en nuestro cine: el amor de dos hombres, con todo lo complejo que resulta como cualquier relación amorosa.
El corto de Christian Buckley le sigue en interés, en un tono entre dramático y cómico sobre la compra de un ataúd, ofrece un contrapunto agresivo entre Bruno Ascenzo y la vendedora Katia Condos que trata de lucrar con el dolor de los deudos. La catarsis se desata cuando Alex cede en su agresividad (mecanismo defensivo) para dar rienda suelta a las lágrimas y el dolor. De menor interés es el corto de Bruno Ascenzo sobre joven que intenta suicidarse y cómo el tío trata de sacarla de ese mundo de culpas (se echa la culpa por el suicidio de la madre) teniendo sexo con su sobrina, una forma de romper ese muro de hielo y dolor que ha construido la muchacha. Tiene escenas logradas como el caño que gotea en la tina que refleja ese tono crispado que se vive en el departamento. Como descargo se puede decir que el tratamiento cinematográfico, por lo escabroso del tema, es bastante complicado y un novel muchas veces no consigue un resultado idóneo.
El gran mérito de Cu4tro es que ha apostado por historias intimistas sin necesidad de recurrir al expediente concesivo de algunas últimas producciones peruanas. Por ese solo mérito (aunque tiene más) vale la penar verlo.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
Los cortos deben tener una unidad que puede ser temática o de estilo. En Cuentos Inmorales era la temática urbana lo que unía a las cuatro historias. Naturalmente que el contexto y la época fueron totalmente distintos a los actuales. En el caso de Cu4tro la unidad temática trata el tema de la soledad y la pérdida –por alguna razón u otra- de un ser querido, sea el abandono como en el caso de Cecilia, cuyo trabajo de Vanesa Saba sobre el personaje es extraordinario, refleja esa pesadez y melancolía doliente que sufre el personaje. El corto de Frank Pérez-Garland es, de lejos, el mejor, con diálogos estrictamente necesarios –casi podemos decir que se trata de un “corto mudo”-.
Le sigue en interés el último, de Sergio Barrio, sobre la inminencia de la muerte de un homosexual que quiere regresar al seno de su casa a fin de pasar sus últimos días. En el corto también se impone el excelente trabajo lacónico de Paul Vega, cuyo deterioro físico y moral del personaje hace creíble que se acerca sus últimas horas, acompañado de un eficiente Renzo Schuller, como su pareja en los tramos difíciles del acercamiento de la muerte. Otro gran mérito del corto es que, si no me equivoco, primera vez apreciamos en el cine nacional el beso de dos homosexuales, rompiendo con un tabú temático que hasta la fecha se mantenía en nuestro cine: el amor de dos hombres, con todo lo complejo que resulta como cualquier relación amorosa.
El corto de Christian Buckley le sigue en interés, en un tono entre dramático y cómico sobre la compra de un ataúd, ofrece un contrapunto agresivo entre Bruno Ascenzo y la vendedora Katia Condos que trata de lucrar con el dolor de los deudos. La catarsis se desata cuando Alex cede en su agresividad (mecanismo defensivo) para dar rienda suelta a las lágrimas y el dolor. De menor interés es el corto de Bruno Ascenzo sobre joven que intenta suicidarse y cómo el tío trata de sacarla de ese mundo de culpas (se echa la culpa por el suicidio de la madre) teniendo sexo con su sobrina, una forma de romper ese muro de hielo y dolor que ha construido la muchacha. Tiene escenas logradas como el caño que gotea en la tina que refleja ese tono crispado que se vive en el departamento. Como descargo se puede decir que el tratamiento cinematográfico, por lo escabroso del tema, es bastante complicado y un novel muchas veces no consigue un resultado idóneo.
El gran mérito de Cu4tro es que ha apostado por historias intimistas sin necesidad de recurrir al expediente concesivo de algunas últimas producciones peruanas. Por ese solo mérito (aunque tiene más) vale la penar verlo.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
CU4TRO
Directores: Frank Pérez-Garland, Sergio Barrio, Christian Buckley y Bruno Ascenzo
c/ Vanessa Saba (Cecilia), Katia Condos (Vendedora), Bruno Ascenzo (Alex), Natalia Parodi (Chiara), Miguel Iza (Tío), Gisela Ponce de León (Gabriela), Gonzalo Torres (Papá), Renzo Schuller (Peter), Paul Vega (Raúl)
Perú/2009/Drama***/Estrenos

28 Noviembre 2009, 10:08
Bueno, corremos traslado a Pérez Garland y a los muchachos que debutaron en Cuatro; aunque me parece la crítica es demasiado severa, hay que tener presente que el personaje de Saba pasa por una aguda depresión y por ello es que se mueve lentamente, como que le cuesta un gran esfuerzo hacer las cosas.
25 Noviembre 2009, 23:44
Hasta cuando el cine peruano seguira proyectando estos penosos films. Amo el cine y el Peruano más ... Pero esto simplemente se puede llamar de un solo modo: BASURA ... Hubo momentos graciosos, pero en general todo MAL. Por qe no se especializa en lo qe hace Sr. Peréz Garland? No puede seguir matandonos con este tipo de peliculas. Las actuaciones pesimas excepto de la srita. Ponce de Leon. Pidale un cita al Pedro Almodovar qiza algo le pueda copiar. Y qe aburrida resulta ser Vanessa Saba
10 Noviembre 2009, 18:25
Bueno no todas las películas necesariamente deben ser de acción.
10 Noviembre 2009, 14:33
Pues a mi y algunos que la han visto, la han considerado aburrido, en especial el primer capitulo. En el cine la gente se quejo. Yo no critico la interpretacion de Vanessa Saba, pero si de la edicion, muy mala, no era necesario que el disco rayado sonase mas de 3 o 4 veces maximo(como un 4/4 en musica), otras cosas que ya ni recuerdo bien, pero escenas sobreextendidas, nada de sonido, si no tenia sonido al menos jugar con ruidos o cambios de enfoque.
Para el corto que protagoniza Katia Kondos, la gente si se rio, eso estuvo mas ameno y ademas el tema es muy interesante. La mejor actuacion fue la de la chica que se corta las venas, no recuerdo su nombre. Y Schuller es como si hiciese su mismo papel siempre, su voz suena igual, no me hace creer en el personaje. En general me parecio mala pelicula. Cuentos Inmorales fue superior