MATCH POINT
MATCH POINT
Dirección y guión: Woody Allen
c/ Jonathan Rhys Meyers (Chris Wilton), Matthew Goode (Tom Hewett), Emily Mortimer (Chloe Hewett Wilton), Scarlett Johansson (Nola Rice), Brian Cox (Alec Hewett), Penelope Wilton (Eleanor Hewett)
UK/2005/Drama+++
El antecedente inmediato de Match point es “Crímenes y castigos” (Crimes and misdemeanors, 1989), donde inteligentemente Woody Allen jugaba con los opuestos para “mover” la película hasta el desenlace, así teníamos las antípodas de escepticismo – religión, cinismo – valores, fracaso (Cliff) – éxito (Lester), infidelidad – fidelidad, la ceguera de vista – la ceguera del alma, la vida oscura de un filósofo existencialista que nadie conoce (el prof. Levy) – El éxito barato de un broadcasting multipremiado (Lester).
Ambos filmes son como las dos caras de una medalla, uno es complemento del otro, mientras que en “Crímenes…” existe una densidad dramática y sicológica donde la culpa se encuentra latente a lo largo del filme, “Match Point” es más ligero, como el cinismo de Chris, su protagonista.
La culpa era gravitante en “Crímenes….”, pero en el fondo (sobretodo en el desenlace) anunciaba el absurdo de la vida que “Match Point” lo desplegará totalmente.
Efectivamente, desde el inicio del filme se anuncia que la vida puede girar en un sentido u otro, dependiendo del golpe que se de en la pelota (el “match point”) y que es mejor a ser un hombre bueno, ser un hombre afortunado (constantemente los personajes repiten sobre la suerte o fortuna, entendido como azar, por ejemplo, los policías discuten que Nola tuvo mala suerte de estar en el momento del crimen, o nacido el hijo de Chris y Chloe se desea que tenga buena suerte, no que sea un hombre bueno).
De allí en adelante, vamos a presenciar el irresistible ascenso de Chris, un arribista profesor de tenis que conseguirá con mucha “suerte” hacer un matrimonio de interés que asegure su futuro, hasta que –igual que en “Crímenes y castigos”- un flirt pone en riesgo su matrimonio y su estatus social, solucionándolo con el asesinato de la mujer que intenta chantajearlo (por cierto, el asesinato de Nola, la mujer que lo enciende y casi le hace perder la cabeza y la razón, es todo un homenaje a El Padrino 2, cuando Vito Corleone comete su primer homicidio).
Pero, a diferencia de “Crímenes…”, no existirá el remordimiento de la culpa, sino todo lo contrario, como se aprecia en la justificación del crimen ante los “fantasmas” que se le presentan a Chris en escena netamente hamletiana, donde en tono cínico él les explica muy suelto de huesos sus razones del asesinato, sin remordimientos ni complejos de culpa. Él justifica el acto cometido y no recibirá ningún castigo por el mismo, sino todo lo contrario, se verá coronada su ascensión a la cúspide social con el nacimiento del primogénito, lo que consolidará su nueva posición social.
Visión cínica y desencantada de la vida, sin complejos de culpa, amoralidad y suerte de impunidad de los actos perpetrados como sucede en la naturaleza, en un mundo absurdo, donde no existe el destino, sólo el azar como el de la pelota de tenis que cruza o se queda en la red, y donde ni se pagan las culpas, ni existen remordimientos de conciencia. (No es casual por ello que el protagonista central no entienda la novela “Crimen y castigo” –la novela por antonomasia sobre la culpa- y tenga que recurrir a un manual de literatura sobre Dostoievski para captar su significado).
Match point contiene una visión pesimista de la vida (los buenos necesariamente no ganan, sino los más hábiles o a los que la fortuna favorece), de alguien que ha vivido y que en el ocaso de su vida nos presenta esta visión desencantada de la vida, siendo, quizás, la mejor película de Woody Allen en los últimos años. Match point, al margen de nuestras ideas o convicciones, merece verse.




Hi.
Hace poco vi la pelicula y me parece muy buena. No hay duda que sus peliculas de Wolly Allen son buenas.
Bye.