DECISIÓN FINAL

on 24 septiembre, 2014 in ESTRENOS | No Comments »

Si bien la película tuvo un tránsito fugaz en la cartelera, Draft Day (Decisión final) sorprendió gratamente.

 

El título original alude al día en que los equipos de fútbol americano anuncian las contrataciones de jugadores para la temporada por iniciarse. Previo al anuncio de cada equipo existen tensiones, negociaciones internas, zancadillas, a fin de lucir lo mejor frente a los seguidores del equipo y posicionarse de cara a los anunciantes y los negocios que, como en el fútbol de balompié, desarrolla.

 

Ese día es particularmente tenso para el gerente (Kevin Costner) de uno de los equipos: su pareja le anuncia un embarazo, su madre –mujer dominante- quiere que concurra a las honras fúnebres del padre recientemente fallecido, el dueño del equipo lo presiona para contratar jugadores famosos y tiene las presiones del entrenador, el resto de jugadores y agentes a fin que contrate a sus allegados. Día realmente complicado.

 

Todo el relato trascurre sobre los hombros de Costner: vemos a un hombre de acción, muy hábil para negociar, afrontando y solucionando los problemas que se le presentan, manteniendo una aparente calma que en cualquier momento puede trasformarse en ira.

 

Por la temática, se nos viene a la memoria una película que en otro tono y estilo, trata el tema de los entretelones del fútbol americano: Un domingo cualquiera (Any Given Sunday, 1999) de Oliver Stone, aunque enfocado en un entrenador (Al Pacino) crispado y temperamental, muy distinto al personaje que encarna Costner, más “equilibrado”.

 

Vale la pena apreciar Decisión final, tanto por la madurez interpretativa, casi diríamos “clásica” que tiene Kevin Costner, ya despojado del momento de fama que vivió en el pasado (realmente es un gran actor), como por el propio filme, hecho por un artesano con solvencia narrativa como Ivan Reitman.

Eduardo Jiménez J. 

ejj39@hotmail.com

 

DECISIÓN FINAL [Draft Day] 

Dir: Ivan Reitman

Guión: Scott Rothman, Rajiv Joseph

c/ Kevin Costner (Sonny Weaver), Jennifer Garner (Ali), Ellen Burstyn (Barb Weaver), Frank Langella (Anthony Molina), Denis Leary (Coach Penn), Chadwick Boseman (Vontae Mack), Josh Pence (Bo Callahan)

EEUU/2014/Thriller***/Estrenos

PERRO GUARDIÁN

on 17 septiembre, 2014 in ESTRENOS | No Comments »

Por: Eduardo Jiménez J. 

        ejj39@hotmail.com

 

Creo que a estas alturas ya no cabe duda del boom de producciones nacionales que llegan a las salas comerciales, fenómeno que no se explica únicamente por el “desembalse” de proyectos fílmicos, sino demuestra la tenacidad de jóvenes realizadores que, en circunstancias adversas, se atreven a realizar su primer largometraje, facilitado en gran medida por la rebaja en costos que implica el uso del digital. Su opción es el llamado “cine de género” (comedia, drama, thriller), con el cual pueden “conectar” con el gran público, desinteresado en las producciones nacionales por largos años. Si la tendencia continúa y se consolida podemos hablar ya de una nueva generación en el cine peruano que, a diferencia de la generación de Lombardi y compañía, se forja en las condiciones que impone el mercado y no en el apoyo estatal directo (que sigue siendo necesario). De esa generación pueden salir obras interesantes como Asu mare o la bajo comentario Perro guardián. Veremos.

 

Esta vez la producción viene de la mano de un dúo de jóvenes directores que en asociación con Carlos Alcántara como estrella principal (deseoso de ampliar su registro actoral más allá de lo cómico), trae un thriller que alude a un hecho de nuestra historia reciente: la amnistía que a mediados de los años noventa concedió el gobierno fujimorista a los militares que violaron derechos humanos en la lucha antisubversiva y como, pocos años después, con la restauración de la democracia, ello queda sin efecto y se produce el proceso judicial a muchos que perpetraron atrocidades al amparo del poder del Estado.

 

En ese contexto histórico se introduce la historia ficticia de “Perro” (Carlos Alcántara), exmilitar destacado en el pasado a las zonas subversivas, ejecutor extrajudicial implacable, y dedicado en la actualidad al sicariato.

 

Lo interesante no es tanto las acciones criminales que realiza el personaje, sino ese conflicto interno no verbalizado que lo va haciendo dudar de los actos que comete. Para ello es importante la tensión del personaje, esa contención de fría serenidad que en cualquier momento está a punto de estallar (como en la escena del mendigo redimido que sube al bus a pedir limosna). Esa tensión solo se manifiesta con ciertos gestos del personaje en el escenario de una ciudad igualmente agresiva, “chirriante” en sus sonidos, una ciudad que es retratada en sus aspectos más sórdidos, acompañado de una fotografía fría y de tonos oscuros.

 

Existen personajes claves que sirven para llevar adelante la trama como “El Apóstol” (un extraordinario Reynaldo Arenas que regresa al cine luego de mucho tiempo), personajes (aparentemente) redimidos como El padrino o la niña desamparada (Mayra Goñi) que despierta el lado paternal de “Perro”.

 

En ese extremo se ha comentado la similitud con Taxi Driver (la redención del pecado, la purgación por medio del fuego, la niña que representa el ángel que debe ser liberado); pero el diseño del personaje principal no es tanto el del célebre filme de Scorsese, sino por su laconismo y escasa gestualidad del personaje central, más se parece al León del filme de Luc Besson, El profesional.

 

El final abierto, donde el personaje huye con la chica en medio del desierto (símbolo de la soledad) invita a una posible secuela.

 

PERRO GUARDIÁN

Dir: Bacha Caravedo, Chinón Higashionna

Guión: Bacha Caravedo

c/ Carlos Alcántara (Perro),  Reynaldo Arenas (Apóstol), Ramón García (El Padrino), Mayra Goñi (Milagros), Miguel Iza (Mendieta), Juan Manuel Ochoa (Ormeño)

Perú/2014/Thriller***/Estrenos

 

John Turturro es más conocido como actor que como director. Con un puñado de películas en su haber, se ha consolidado como un realizador “indie” (independiente) en los predios del cine norteamericano.

 

Esta vez nos trae una comedia acompañado del gran Woody Allen, fungiendo solo de actor en un papel a su medida (el de judío neurótico y parlanchín).

 

Fioravante (Turturro) y Murray (Allen) son dos grandes amigos y socios en una librería de incunables que debe cerrar por falta de clientes: el internet, los libros electrónicos y el poco interés actual en libros antiguos y raros han traído la bancarrota a estos dos amigos.

 

A Murray se le ocurre un negocio para agenciarse de fondos: prestar su amigo, con bastante atractivo y magnetismo con las mujeres, los servicios de gigoló, consiguiéndole los contactos necesarios a cambio de una comisión.

 

No tan convencido Fioravante, accede por necesidad, iniciándose en el negocio más antiguo del mundo. Sus clientas, de los sectores sociales altos, dan una buena retribución por los servicios prestados más una sustanciosa propina, comenzando con la médica que encarna la legendaria Sharon Stone.

 

Todo va bien hasta que se cruza con Avigal, una viuda que pertenece a los sectores más tradicionales del judaísmo y que no puede todavía superar la muerte de su esposo, un rabino respetado en su comunidad. El interés recíproco con Fioravante hará que despierte los celos de Dovi, un judío que encarna al policía de la comunidad y, por tanto, resguardo de “los valores” de esta.

 

Estamos ante una comedia de enredos, con toques de romanticismo, en la cual los protagonistas se van descubriendo cómo son: Fioravante un tanto taciturno pero efectivo en los placeres sensoriales gracias a la empatía que siente con sus clientas, Murray como “buen negociante” y con familia mixta (su mujer, Othella, es negra), Avigal con el lastre de su dolor marital, y las insatisfechas y bi-sexuales Parker y Selima.

 

La comedia nos abre al mundo judío, para tomarles el pelo a esos judíos ortodoxos que, al pie de la letra, siguen las antiguas enseñanzas (la escena del “juicio” a Murray por parte de los rabinos es bastante elocuente). Como apuntamos Woody Allen se encuentra “en caja” en el rol, mientras Turturro representa al latin lover hollywoodense. Y si bien el final no es el típico “happy end”, donde el chico se queda con la chica, es más un final abierto, como la vida que, pese a todo, continuará para estos dos amigos.

 

Pequeña joya y que brilla justamente por ser sui generis, distinta a las usuales comedias románticas.

Eduardo Jiménez J. 

ejj39@hotmail.com

 

 

 

 

Quizás la comedia sea un género más difícil que el drama. Los riesgos a que salga fallida sea por exceso o por omisión se presentan a cada momento. Fernando Villarán ha sabido sortearlos con empeño y habilidad, y su carta de presentación es una apreciable ópera prima.

 

Balo, Domingo y Ricardo son tres ancianos que acuden a las honras fúnebres de un querido amigo. En el velorio nace una teoría conspirativa de Balo -quien, por la edad, tiene ideas obsesivas- según la cual el amigo habría sido asesinado por su esposa, Leticia, por lo que deciden robarse las cenizas del difunto e irlas esparciendo en los lugares donde los amigos disfrutaron sus mejores años: el estadio a fin de presenciar un encuentro del Sport Boys, equipo emblema del Callao, recorrer el antiguo estadio Telmo Carbajo, visitar los bares de antaño, robarse la bandera del equipo rival de aquellos años –el Atlético Chalaco- y hasta buscar a la novia perdida de su amigo, culminando en el primer puerto para esparcir las cenizas en el mar al compás de un grupo musical criollo; y, a fin de mantener la atención en vilo, la persecución incansable de la viuda a este trío para que le devuelvan las cenizas de su amado esposo.

 

Estamos ante la comedia de amigos que se reencuentran luego de años y que ello les va a permitir hacer un balance existencial de sus vidas. Qué hicieron, qué dejaron de hacer, de qué se arrepienten, todo ello matizado con la nostalgia del tiempo ido y expresado muy bien en la música criolla que se escucha en la banda sonora, “leyendas urbanas” como la gesta del himno del Sport Boys y una ambientación adecuada, sobretodo del Callao histórico, ese con casas a medio derruir, que todavía conservan el sabor y prestigio de mejores tiempos.

 

Si bien no llega a las reflexiones agridulces con toques de humor negro, propias de la gran comedia italiana de los años 50 y 60, de la cual –como ya se ha apuntado en otros comentarios- es tributaria Viejos amigos, quedando más bien en un humor epidérmico, no por ello se puede soslayar las magistrales actuaciones de los tres protagónicos, gracias a ellos y a cómo han caracterizado a sus personajes, la película se sostiene de principio a fin.

Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

 

Dentro de los blockbusters de verano en el Hemisferio Norte, Guardianes de la Galaxia resalta por su irreverencia, por ese no tomarse en serio, sobretodo en la primera parte que nos presenta a los personajes (la segunda, cuando “rescatan el universo” ya se vuelve inevitablemente más solemne y convencional).

 

El recurso usado en la trama argumentativa es presentar a unos personajes que fungen de antihéroes como aquellos que podrán salvar los mundos conocidos y simbolizan el bien en su eterna lucha contra el mal.

 

Un “huaquero espacial” (vende antigüedades robadas), un mapache genéticamente modificado, un árbol andante y bonachón, una bella asesina y un forzudo con valores como el honor, son los héroes que lucharán contra el mal.

 

Aunque le faltó más irreverencia, como la que demostraba el recordado Richard Lester cuando trató a héroes de ficción conocidísimos como Los 3 mosqueteros o Superman.

 

La película ha tenido tanto éxito, que ya se anuncia en unos años la segunda parte. Mención aparte merecen las canciones ochenteras que se aprecian en su banda sonora, solo por escucharlas vale la pena estar dos horas arrellanado en la butaca.

Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

 

GUARDIANES DE LA GALAXIA [Guardians of the Galaxy] 

Dir.: James Gunn

Guión: James Gunn y Nicole Perlman, basado en el cómic de Dan Abnett y Andy Lanning

c/ Chris Pratt (Peter Quill), Zoe Saldana (Gamora), Dave Bautista            (Drax), Vin Diesel (Voz de Groot), Bradley Cooper (Voz de Rocket), Glenn Close (Nova Prime), Benicio Del Toro (The Collector)

EEUU/2014/Acción, fantástico***/Estrenos

 

Cabe resaltar que no necesariamente un blockbuster es soso y pesado; algunos, como El amanecer del planeta de los simios (titulado entre nosotros ligeramente distinto), demuestran lo contrario, que los efectos especiales puedan estar al servicio de la historia y no al revés, que sólidos personajes como César pueden llegar a niveles de interpretación sorprendentes, más allá que Andy Serkis solo haya prestado sus gestos para una captura de movimientos que “da vida” a un simio totalmente digital. (Por cierto, las técnicas nacidas de los códigos binarios están revolucionando el cine y lo que vemos ahora es solo el inicio).

 

Han pasado diez años desde la liberación de los simios y César y los simios liberados se han refugiado en el bosque, donde han construido una civilización con ciertas normas básicas de convivencia. Mientras tanto la gripe generada por el virus de laboratorio que vimos en la primera parte ha diezmado a la humanidad, quedando solo bolsones de población inmune genéticamente que sobreviven en diferentes partes. En esos afanes, un grupo de humanos se interna en el bosque a fin de repontenciar una represa que genere electricidad. Ello dará lugar a la confrontación, no solo entre humanos y simios, sino entre los propios simios. César prefiere la convivencia y tolerancia con los humanos, en vista que son más fuertes y poseen una tecnología más sofisticada, por lo que sería imposible  resistir una guerra con estos, mientras Koba, su lugarteniente, es de la tesis de “tierra arrasada”, no dejar humano vivo. Entre los humanos sucede algo igual.

 

Lo interesante es que Matt Reeves sabe dosificar y entrelazar las distintas contradicciones hasta llegar al desenlace. El rostro de César, con el que se cierra la película, y sobretodo los ojos, en un memorable close up, reflejan la mirada de un estadista, que sabe que la guerra con los humanos es inevitable pese a estar en contra, y que es su deber salir bien librado de esta a su pueblo, que a ellos se debe, que los tiempos son difíciles y habrá que inventar estrategias para sobrevivir. Esa imagen dice más que mil palabras.

 

Magistral segunda entrega del reboot y habrá que esperar dos años para conocer su culminación.

Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

 

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: CONFRONTACIÓN [Dawn of the Planet of the Apes]

Dir: Matt Reeves

Guión: Mark Bomback, Rick Jaffa

c/ Andy Serkis            (Caesar), Jason Clarke (Malcolm), Gary Oldman (Dreyfus), Keri Russell (Ellie), Toby Kebbell (Koba)

EEUU/2014/Ficción distópica***+/Estrenos

 

Del canadiense Denis Villeneuve se vio un interesante thriller, Prisioneros (titulado entre nosotros como La sospecha). Esta vez nos trae un thriller sicológico más complejo, hermético y con distintas interpretaciones.

 

El tema del doble ha sido tratado ampliamente en la literatura y luego retomado por el cine. Elucubrar sobre tener un doble idéntico permite utilizar la metáfora de distintas maneras: alienación del hombre moderno, esquizofrenia entre el yo racional y el yo irracional, lucha del bien contra el mal, fraccionamiento del ser humano, crisis de identidad, etc. Villeneuve no nos da ninguna pista y permite que el espectador saque sus propias conclusiones.

 

Adam es un tranquilo profesor de historia, con una vida metódica dividida entre su trabajo y su novia, Mary; mientras Anthony lleva una vida más emocional, un tanto inestable, dedicada a la actuación y con una mujer, Helen, que espera un hijo. Ambos no se conocen, hasta que por casualidad Adam se encuentra con las películas de su doble y se obsesiona por saber quién es, dónde vive, qué hace.

 

Como ya se ha apuntado, la película tiene elementos deudores del cine de Hitchcock, principalmente Vértigo, y de David Cronenberg, de quien hereda ese lado perverso, onírico y hasta repulsivo (la araña gigantesca que simboliza el temor del personaje) de sus mejores películas.

 

El final no es concesivo, ni explicativo, más bien al ser cortante, cada espectador deberá extraer sus propias conclusiones.

 

Filme inquietante, que obliga al espectador a ser partícipe activo, es una de esas raras avis que ingresan a la cartelera y merece verse. Por cierto Jake Gyllenhaal cumple con una performance sencillamente notable.

Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

 

EL HOMBRE DUPLICADO [Enemy] 

Dir: Denis Villeneuve

Guión: Javier Gullón, basado en la novela de José Saramago

c/ Jake Gyllenhaal (Adam + Anthony), Mélanie Laurent (Mary), Sarah Gadon (Helen),Isabella Rossellini (Mother)

Canadá/2013/Thriller sicológico****/Estrenos

 

Clint Eastwood es más conocido por los grandes dramas, con esa hondura que los asemeja a las tragedias griegas. Por ello sorprende la adaptación de un musical de Broadway, aunque no tanto si nos atenemos a su vocación melómana y al interés particular que tendría en llevar a la pantalla la biografía de The four seasons, grupo más o menos olvidado.

 

The four seasons, en cierta forma, representa una época ya perdida, los últimos años de la gran familia norteamericana y los valores tradicionales que ella representaba; de los policías como amigos y suerte de tíos de los chicos del barrio, del barrio mismo como una extensión del hogar nuclear. Los años previos a la gran revolución anticultural de los sesenta, del movimiento hippie y la reivindicación de los derechos de las minorías negras. Lo totalmente opuesto a Woodstock y a Mayo 68. Quizás por ello y atendiendo a sus valores tradicionales, es que Eastwood eligió a este grupo musical, a fin de retratar una época ya pasada, pero brillante a su entender, época que reconoce no volverá más.

 

El arco temporal es bastante amplio, poco más de treinta años, pero se centra en los primeros tiempos, en los difíciles comienzos del grupo en un barrio italoamericano de Nueva Jersey donde, como dice el protagonista, un joven tenía tres caminos: el ejército, pertenecer a la Mafia o aprovechar y buscar la oportunidad para explotar su talento. Vemos un Frankie  Valli (el cantante del grupo) que privilegia la familia (valor tradicional en la ideología conservadora), un Capo de Mafia paternal y férreo, muy en el tono del Vito Corleone de Francis Ford Coppola (casi se diría su “hermano gemelo”) y un grupo de muchachos con ambición y talento que busca posicionarse en el competitivo mundo del negocio de la música. Reconocimiento que llegará con el ingreso al Salón de la Fama, epílogo a una vida de sacrificio y de errores en el camino, incluyendo la separación del grupo por egos, disputas financieras y ambiciones personales.

 

Muy apropiado por cierto el punto de vista múltiple del filme, al estilo de Martin Scorsese (Buenos Muchachos, El Lobo de Wall Street), concediéndole un ritmo ágil y más íntimo a lo contado.

 

Singular musical que demuestra la vigencia y lucidez de Eastwood a sus 84 años.

Eduardo Jiménez J.

ejjlaw@yahoo.es

 

JERSEY BOYS 

Dir.: Clint Eastwood

Guión: Marshall Brickman, Rick Elice, basado en su musical

c/ Vincent Piazza (Tommy DeVito),  John Lloyd Young (Frankie Valli), Steve Schirripa (Vito),

Christopher Walken (Gyp DeCarlo), Johnny Cannizzaro (Nick DeVito), Michael Lomenda (Nick Massi), Erich Bergen (Bob Gaudio)

EEUU/2014/Musical***/Estrenos

Por: Eduardo Jiménez J.

         ejjlaw@yahoo.es      

 

Pulp Fiction (Tiempos violentos) cumplió veinte años y los celebra tan fresca y lozana como el día de su estreno.

 

La cinta de Quentin Tarantino por muchos motivos se volvió referencia obligada e influencia para los debutantes en la realización. Cinta independiente de bajo presupuesto, desde su estreno tuvo elogios que le significaron la Palma de Oro en Cannes y el reconocimiento internacional al entonces joven realizador. Tarantino, de formación autodidacta, cuyos “estudios profesionales” consistieron en el visionado de miles y miles de películas cuando era empleado de una tienda de alquiler de videos, ya había incursionado con un primer largo, Perros del depósito, donde en embrión está lo que sería Pulp Fiction.

 

Pero, ¿de qué trata Pulp Fiction?

 

No es una película de la Mafia o del crimen organizado, como sería El Padrino o Contacto en Francia, por mencionar dos clásicos de los años setenta. Tampoco tiene una trama con un desenlace convencional. Más bien presenciamos quiebres en la línea temporal, personajes que muertos a la mitad del filme, “resucitan” hacia el final. Más es un interesante ensayo formal que se sostiene con un mínimo argumento, diálogos intrascendentes y violencia adecuadamente dosificada. Pero si se trata de mantener la línea argumental, esta se sostiene por tres personajes: Vincent Vega, el gángster que viene de Holanda y cuenta sus experiencias liberales con la droga por allá, maneja un carro y viste a la moda de los años sesenta y, por añadidura, no ve televisión. Este papel le valió el regreso por lo alto a John Travolta en su carrera actoral, hasta por entonces un tanto eclipsada. Es memorable su baile de twist con la esposa de su jefe, Marsellus Wallace, “guiño” a su época de bailarín en Fiebre de sábado por la noche. El segundo personaje emblemático es Mia Wallace, la esposa de Marsellus, símbolo del aburrimiento existencial de la post modernidad, que lo cubre con altas dosis de cocaína. Significó el reconocimiento a una desconocida Uma Thurman que, años después, ocuparía el protagónico del díptico Kill Bill. Y el tercero fue el personaje de Butch Coolidge, interpretado por Bruce Willis, en la línea de esos personajes duros que ha caracterizado en la pantalla. Caracterizó a un personaje que pertenece a esa larga lista de boxeadores perdedores, de aquellos que van en busca de la oportunidad dorada y solo encuentran la muerte o el deshonor; solo que esta vez la historia cambia y veremos a un looser que se desquita del destino.

 

La película no se encuentra en la óptica realista, es una de las primeras de lo que ahora se conoce como post modernidad. Si para los realistas la verosimilitud es un credo, para los post modernos poco importa. Más importante para ellos es la artificialeza y “pasar gato por liebre” sin que el espectador se resista, como hizo el propio Tarantino en una cinta posterior, Bastardos sin gloria, donde cambia nada menos que el final de la Segunda Guerra Mundial.

Tampoco les interesa la estructura argumentativa que desde la época de Aristóteles se aplica escrupulosamente: inicio-nudo-desenlace. Esa estructura es descartada en Pulp Fiction; aunque en cintas posteriores Tarantino ha vuelto al clasicismo argumentativo.

 

Ese cine post moderno se nutrió de muchos géneros, sin ser seguidor de ninguno. En Pulp Fiction tenemos el cine negro, el de acción, el subgénero de los boxeadores derrotados que, haciendo combinaciones audaces, da como resultado algo distinto. Ese es quizás el gran mérito de Tiempos violentos. Naturalmente para ello se requiere de una gran dosis de cinefilia y de genio narrativo que juegue a alquimista.

 

Mientras esperamos la anunciada tercera parte de Kill Bill, es propicio regresar a Pulp Fiction y gozar en más de dos horas y media de pura y entretenida pirotecnia. Vale la pena.

 

PULP FICTION

Dir y Guión: Quentin Tarantino

EEUU/1994/Acción, Thriller****/Dvd/Cine de ayer y hoy

c/ John Travolta (Vincent Vega), Uma Thurman (Mia Wallace), Bruce Willis (Butch Coolidge), Samuel L. Jackson (Jules Winnfield), Ving Rhames (Marsellus Wallace), Quentin Tarantino (Jimmie Dimmick), Harvey Keitel (The Wolf), Tim Roth (Pumpkin / Ringo), Amanda Plummer (Honey Bunny / Yolanda)

 

 

 

 

EL MUDO

on 17 junio, 2014 in ESTRENOS | No Comments »

Por: Eduardo Jiménez J.

        ejjlaw@yahoo.es

 

Con justicia a los hermanos Vega se les ha motejado como “los Coen peruanos” (cariñosamente “los cholens”), dado que ambos intervienen indistintamente tanto en la elaboración del guión como en la dirección. Así también su cine es independiente, no concesivo al facilismo comercial.

 

Por declaraciones de los propios realizadores, El mudo fue un guión escrito antes de Octubre (su primer largo), solo que no contaban con el presupuesto necesario para la filmación. Gracias a los premios cosechados por Octubre consiguen financiamiento extranjero de distintas fuentes (la productora del realizador mexicano Carlos Reygadas figura entre uno de los socios), lo que les ha permitido cierto respiro financiero, hecho no evidente en su anterior largo.

 

El juez Constantino Zegarra es un magistrado justo e implacable con el culpable. Sin embargo su actitud ejemplar desentona con el proceder usual de sus colegas jueces del Poder Judicial, por lo que deciden retornarlo a un oscuro juzgado en Mala (en las afueras de Lima). Nadie le da una explicación convincente del brusco cambio, así que entre resignado, confuso y molesto, tiene que ir a su nuevo destino, hasta que una bala perdida se le atraviesa en plena garganta, dejándolo literalmente mudo por haber afectado las cuerdas vocales.

 

Como trasfondo tenemos la relación familiar del juez Constantino, un matrimonio aburrido que se cae a pedazos, una hija única que no desea estudiar derecho, una relación furtiva con su secretaria de juzgado, un padre juez jubilado que conoce muy bien los engranajes de la administración de justicia y la adoración del juez Constantino a la madre muerta –también jueza- en circunstancias trágicas hace veinte años.

 

La obsesión del juez -y el hecho que mueve la acción- es conocer quién quiso matarlo (si realmente se trató de un intento de asesinato). Al final nunca descubrirá al autor del atentado.

 

Esta vez los hermanos Vega han logrado redondear una historia un tanto difícil y absurda (la deuda con Kaurismaki sigue siendo evidente) gracias a la notable participación de Fernando Bacilio como el juez Constantino y a los demás secundarios que dan la talla. La verdad que merecidos los premios que ha recibido Bacilio: su angustia, sin decir palabra, se trasluce por su registro corporal y mímico.

 

Igualmente notable la ambientación de cómo funciona la justicia en nuestro país. En pocos trazos o frases han dicho más que mil imágenes o mil palabras: juzgados atiborrados de expedientes, jueces venales e intereses de arriba y abajo por “torcer” la justicia. Igualmente precisa la descripción del mundo de la policía y “los incentivos” necesarios para que cumplan con su función.

 

Quizás sin querer los Vega han elaborado el mejor retrato de lo mal que anda la justicia en nuestro país. La imagen final del baile -donde todos pertenecen en uno u otro sentido a la administración de justicia- dice mucho de ese espíritu de cuerpo para lavar las culpas; mientras Constantino baila solo –en su imaginación- al lado de su madre, su emblema de una “justicia justa” pero que por desgracia se encuentra muerta. Sencillamente magistral.

 

 

EL MUDO 

Dir: Daniel y Diego Vega

Guión: Manuel Arias, Daniel y Diego Vega

c/ Fernando Bacilio, Norka Ramírez, Lidia Rodríguez, Ernesto Ráez, Augusto Varillas, Juan Luis Maldonado, José Luis Gómez

Perú/2014/Comedia dramática****/Estrenos