Por: Eduardo Jiménez J.

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Dicen que Steven Spielberg lloró con la película y ya compró los derechos para la versión norteamericana. Cierto o no, el hecho es que las películas con acento familiar no tienen pierde, pese a que De tal padre, tal hijo no tiene un happy end, sino un final abierto.

 

Ryota es un arquitecto ambicioso, hace carrera en su empresa y su menor y único hijo está por ingresar a un colegio privado exclusivo. La fortuna le sonríe hasta que sorpresivamente le comunican del hospital donde su señora dio a luz, que por error hubo intercambio de niños al nacer y el suyo está con otra familia con menos recursos económicos.

 

Es el detonante de la trama que seguirá después, que no se centra en el intercambio en si y los problemas legales y eventual compensación económica que genera, sino en qué consiste ser padre. Si cuentan más los lazos biológicos o de “sangre”, o más bien los lazos afectivos que se van generando en el tiempo. (Como dice Saiki, uno de los personajes, con los niños todo es tiempo).

 

De allí que la película va contraponiendo la vida en el hogar de Ryota, más fría y tendente a proporcionar lo material a su familia, aunque sin descuidar la responsabilidad individual de sus miembros; mientras que la familia de Saiki, sin tantos recursos económicos, le sobra en afecto y calor familiar.

 

Las escenas contrapuestas entre uno y otro hogar, donde los pequeños intercambiados irán viviendo gradualmente, permite reflexionar sobre el papel de padre, donde el realizador apuesta por el lado afectivo (tendencia que, dicho sea, es la predominante en el derecho de familia contemporáneo, el lado social de la paternidad): padre es quién cría a un hijo, no quien lo engendra.

 

Muy buena película, cuyo final abierto permite una reflexión más amplia. Vale la pena visionar.

 

DE TAL PADRE, TAL HIJO [Soshite chichi ni naru] 

Dir y Guión: Hirokazu Koreeda

c/ Masaharu Fukuyama (Ryota Nonomiya), Machiko Ono (Midori Nonomiya), Yôko Maki (Yukari Saiki), Rirî Furankî (Yudai Saiki)

Japón/2013/Drama***/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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Las últimas películas de David Cronenberg buscan retratar las miserias humanas en sus diferentes ángulos, así como encubrir secretos repulsivos que tarde o temprano saldrán a luz.

 

Polvo de estrellas (Maps to the stars) no es la excepción. En propiedad no es una sátira sobre la vanidad y la banalidad de las estrellas de Hollywood (aunque las toma como referencia), sino sobre los egoísmos y pequeñas miserias humanas, retratadas a través de ciertos personajes típicos.

 

Utilizando ese estilo analítico, frío, visceral, va diseccionando prototipos humanos como la estrella de cine en decadencia (Julianne Moore que “se roba la película”), buscando una segunda oportunidad a través del remake de una película que realizó su madre años atrás; o el escritor de best sellers de autoayuda (suerte de Paulo Coelho anglosajón), que lo único que le importa es su carrera ascendente y las buenas ventas de su último libro, sin interesarle demasiado su familia o su hija que ha salido del siquiátrico; o el adolescente Benjie (como se ha anotado, mezcla acertada de Macaulay Culkin y Justin Bieber), en proceso de rehabilitación luego de sucumbir ante las drogas por presiones de protagonismo frente a las cámaras desde muy niño; o la propia Agatha, el patito feo de la familia, pero la más auténtica y sincera de todos. Las pequeñas miserias que salen a luz, a veces a través de “fantasmas” de su propio inconciente, otras reprimiendo cosas en su interior.

 

Quizás se le reproche a la película un exceso de gore final. De repente, pero eso no quita que estamos ante un filme sui generis, una suerte de llamas heladas que sacuden al espectador.

POLVO DE ESTRELLAS [Maps to the Stars]

Dir: David Cronenberg

Guión: Bruce Wagner

c/ Julianne Moore (Havana Segrand), Mia Wasikowska (Agatha Weiss), John Cusack (Dr. Stafford Weiss), Evan Bird (Benjie Weiss), Olivia Williams (Christina Weiss), Robert Pattinson (Jerome Fontana)

EEUU-Canadá/2014/Sátira****/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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La primera parte de la resolución de la saga fílmica de los jóvenes tributos con Katniss Everdeen de lideresa.

 

Las películas donde los héroes son jóvenes o adolescentes (teenagers) se han vuelto populares en Hollywood. Sagas como Crepúsculo, Harry Potter o Los juegos del hambre lo ratifican. La onda juvenil que domina Occidente (donde nadie quiere aparentar ser “viejo”) se refleja muy bien en las películas que tienen por protagonistas a jóvenes que apenas frisan la segunda década de vida. Signo de los tiempos.

 

Lo atractivo de Los juegos del hambre es que combinaba una réplica futurista de las peleas de gladiadores romanos con reality show (de hecho, la autora de las novelas declaró que se inspiró haciendo zapping entre canales y ver realities con combates a mano), lo que le daba un toque especial a la historia.

 

Estamos ahora en la lucha frontal entre los rebeldes y las fuerzas del Capitolio. Esta primera parte narra como Katniss se convierte en el símbolo de la lucha por la libertad. En el sinsajo.

Y la represión de las fuerzas del presidente Snow, quien fríamente juega en sus cálculos aplicando la estrategia de tierra arrasada.

 

Tiene su atractivo. La historia se mantiene por si misma (asumiendo que sus seguidores han visto las dos anteriores), y algunas veces tiene hasta un aire “orwelliano” que, de haber persistido, estaríamos ante una película que trascendería el mero consumo.

 

Lo interesante es cómo sin querer Katniss se convierte en un símbolo de la resistencia y cómo se usa ese símbolo como propaganda política a fin de cohesionar a las fuerzas rebeldes. Toda rebelión necesita héroes, así como toda rebelión requiere de propaganda política. Quien representa muy bien ese cinismo de la política es Plutarco Heavensbee, el personaje encarnado por el desaparecido Philip Seymour Hoffman, suerte de Maquiavelo futurista. Esperamos el desenlace.

 

LOS JUEGOS DEL HAMBRE: EL SINSAJO PARTE I [The Hunger Games: Mockingjay – Part 1]

Dir: Francis Lawrence

Guión: Peter Craig, Danny Strong basado en la novela de Suzanne Collins

c/  Jennifer Lawrence            (Katniss Everdeen), Josh Hutcherson (Peeta Mellark), Liam Hemsworth (Gale Hawthorne), Woody Harrelson (Haymitch Abernathy), Donald Sutherland (President Snow), Philip Seymour Hoffman (Plutarch Heavensbee), Julianne Moore (President Alma Coin)

EEUU/2014/Distopía***/Estrenos

 

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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Liam Neeson es uno de esos actores que siempre se encuentra “a tono” con el personaje que interpreta. Desde que se hizo mundialmente conocido gracias a La lista de Schindler,  asegurando su permanencia en la industria del cine norteamericano, sus trabajos no bajan del promedio de cuatro papeles por año. Pero esa apretada agenda, facilita que muchas veces use “clichés” o moldes preestablecidos, lo cual se favorece gracias a la “presencia” que impone ante cámaras. No obstante ello, siempre sale airoso. Hay que reconocer que en Caminando entra las tumbas se muestra “en caja” en el personaje que interpreta.

 

Matt Scudder es un ex policía que años atrás accidentalmente mató a una niña mientras perseguía a unos delincuentes. El hecho, más su pasado alcohólico, lo hacen renunciar y dedicarse en la actualidad a ejercer como detective privado, en una suerte de ejercicio solitario, muy a tono con su carácter.

 

Integrante de Alcohólicos Anónimos, otro miembro lo intercepta para que ayude a su hermano, traficante de drogas, cuya esposa fue secuestrada y asesinada salvajemente, lo que hará ingresar al detective Scudder en un submundo tenebroso y enfermo.

 

Estamos ante el thriller policial, con claves de novela negra, donde iremos descubriendo nexos entre asesinos que cometen sus crímenes con impunidad gracias a ser informantes de la agencia antidrogas (la DEA) y mafiosos que se revelan como esposos o padres preocupados por sus familiares. Nadie es lo que aparenta, ni Scudder que en el fondo busca “limpiar” ese pasado trágico y comenzar una segunda oportunidad.

 

A pesar que sigue un guión convencional, hay logros interesantes en la película, como el de la “amistad” entre Scudder y el adolescente negro TJ, que se encuentran diametralmente en posiciones distintas, pero el azar del destino los une; o el suicidio del amante de las palomas al ser descubierto como colaborador en uno de los crímenes. Pero también encontramos cabos sueltos como los agentes de la DEA que persiguen al personaje y todo queda en el aire o la falta de hondura de las víctimas de los sicópatas, las que solo son “nombres” o “imágenes” sin mucho convencimiento. También se pudo ir más allá y hacer una suerte de denuncia social, muy propia del cine negro. En fin, son los límites que el propio guión y el realizador se autoimpusieron (dicho sea de paso Scott Frank tiene, como guionista, adaptaciones interesantes como Minority Report).

 

De todas maneras es una película que se deja ver pese a sus limitaciones.

 

CAMINANDO ENTRE LAS TUMBAS [A Walk Among the Tombstones] 

Dir y Guión: Scott Frank, basado en la novela de Lawrence Block

c/ Liam Neeson (Matt Scudder), David Harbour (Ray), Dan Stevens (Kenny Kristo), Brian ‘Astro’ Bradley (TJ)

EEUU/2014/Thriller***/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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El género distópico tiene dos vertientes: la apocalíptica, que presenta un mundo en extinción o en caos, y es la más usual sea desde la perspectiva del desastre nuclear, los problemas medioambientales o las pandemias causadas por virus incontrolables. Sin embargo existe otra vertiente, menos recurrida, que versa sobre “la sociedad perfecta” y cuyo antecedente literario es la novela de Aldous Huxley, Un mundo feliz. En esa vertiente se sitúa El dador de recuerdos.

 

Estamos en un futuro impreciso donde se ha eliminado las penas, el dolor, las emociones, las desigualdades, la enfermedad y las guerras. Todo se rige de acuerdo a cierto orden y planificación igualitaria (a fin de evitar las discriminaciones) emanado de la sabiduría de los más ancianos.

 

Jonas, Fiona y Asher son tres jóvenes amigos que han terminado el colegio (el high school) y, de acuerdo a sus habilidades, serán ubicados en labores diversas para el bien de todos.

 

No obstante esa perfección, se hace necesario preservar los recuerdos de cómo fue el pasado del hombre, para no volver a repetir los errores del ayer. Es así que uno de los ancianos (El dador) guarda esa “sabiduría” que es trasmitida de generación en generación, siendo Jonas el que tomará la posta.

 

Ese conocimiento del pasado por parte de Jonas le hará ver que las cosas no son tan perfectas como se cree y el desencadenante de la rebeldía ante “la verdad oficial” y el correlato de la liberación de las emociones humanas.

 

Filme rodado con presupuesto bastante franciscano (para las ambientaciones y efectos especiales que necesita) y con la participación de actores poco conocidos (salvo Meryl Streep y Jeff Bridges); a pesar de tener algunos “baches” la diégesis narrativa y manejar una hipótesis poco convincente (ser receptor de recuerdos un ser humano, cuando por la sofisticación tecnológica del futuro lo puede ser una máquina), El dador de recuerdos tiene la peculiaridad de tocar el tema del libre albedrío, pese a los errores del hombre.

 

EL DADOR DE RECUERDOS [The giver] 

Dir: Phillip Noyce

Guión: Michael Mitnick, Robert B. Weide, basado en el libro de Lois Lowry

c/  Jeff Bridges (The Giver), Meryl Streep (Chief Elder), Brenton Thwaites (Jonas), Odeya Rush (Fiona), Cameron Monaghan (Asher)

EEUU/2014/Distopía***/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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Algunos años atrás va rondando entre los grandes estudios un proyecto sobre una película que tenga como nervio central los viajes a través del tiempo. Se piensa en Steven Spielberg como el realizador idóneo dada su trayectoria (ET, Encuentros cercanos…) y que su sola firma es garantía de rentabilidad asegurada. Sin embargo, Spielberg está abocado a otros afanes y los ojos giran entonces hacia Christopher Nolan, quien venía de cosechar enormes éxitos de crítica y público gracias al reboot batmánico; y tras anunciar que se alejaba definitivamente de una cuarta entrega del hombre murciélago, se enfrasca en el proyecto de Interestelar, dándole un cariz bastante personal y exigencias al límite a su equipo de producción, a una inversión que sobrepasó los 160 millones de dólares, razón por la que coparticipan tres grandes productoras en la financiación.

 

Estamos en un futuro no muy lejano y la tierra se extingue. Los estados nacionales o han desaparecido o se encuentran sumamente debilitados. Todavía existe un orden en el planeta y frente a la carestía de alimentos, se privilegia la formación como granjeros, regresando a la etapa preindustrial. Se ha revisado los hechos más importantes de la historia, como el primer alunizaje del hombre, considerado como políticamente incorrecto, y los ejércitos del mundo han sido disueltos.

 

Frente a ese futuro apocalíptico, un reducido grupo de científicos de lo que fue la NASA busca formas de viajar en el tiempo, a fin de encontrar un nuevo planeta que posibilite la continuación de la especie humana. Se especula que una civilización más avanzada nos está “ayudando” con “puertas” que conectan a otra dimensión. Frente al fracaso de misiones anteriores, se prepara una última que se encargará de buscar esos nuevos mundos.

 

El tema es bastante sugerente y nos introduce en teorías que tienen cierto asidero científico a nivel de hipótesis, como los viajes en el tiempo a través de los agujeros de gusano, teoría del físico Kip Thorne (inspirado en los agujeros negros del universo), quien ha sido consultor en la preparación del guión, tomando como base la relatividad del tiempo en el espacio y la gravedad.

 

Evidentemente que el gran referente de Interestelar es 2001: Odisea del espacio (1968), considerada la catedral de la ciencia ficción. Pero a diferencia del filme de Stanley Kubrick, donde el hombre cruza el umbral a una nueva etapa ascendente en la humanidad (un tanto en la onda new age de ese entonces); en el filme de Nolan más bien se trata de la supervivencia humana, de allí que todo es más “sucio”, hasta las tormentas de polvo que asolan el planeta.

 

Existen ciertas coincidencias con el filme de Kubrick: el “realismo” en la puesta en escena y  la “seriedad científica” con que fue elaborado el guión (el cual sufrió bastantes modificaciones en su versión original), casi hasta parecer Interestelar un documental en los primeros minutos (de hecho, en el comienzo, uno aprecia entrevistas a los sobrevivientes de la tierra, como era el lugar de, literalmente, irrespirable), centrándose en las posibilidades de los avances de la física teórica hasta el presente. Pero si bien Kubrick no se dejaba apabullar por la base científica del relato, en Nolan a veces cede al imperativo de explicar, como si se tratara de la lección en una clase, absolutamente todo el desarrollo de la trama en la parte de las conjeturas científicas, lo cual le quita cierto encanto a la ficción.

 

Ya no hablemos de los personajes robóticos. TARS es el HAL de 2001, aunque menos arrogante y con más sentido del humor, convirtiéndolo casi en un personaje humano; Cooper tiene el arquetipo de Bowman, aunque más temperamental, a diferencia de la casi frialdad del otro; en 2001 también existe un viaje por el tiempo a través de un “agujero”, aunque menos explícito y más atractivo visualmente; la Endurance, la astronave que emprende la gran aventura, es el equivalente a la Discovery; el espacio exterior, como lugar de un “horror frío y silente”, etc.

 

Existen otras influencias cinematográficas, como ya se han anotado: El abismo de James Cameron, Señales de M. Night Shyamalan, Misión a Marte de Brian DePalma, o Alien: el octavo pasajero de Ridley Scott (inspirador de ese “universo sucio”).

 

Ello no resta la creatividad, el talento, ni la exigencia de Christopher Nolan y su equipo (el coguionista, Jonathan Nolan, tuvo que asistir a clases de física en un instituto científico a fin de “empaparse” del tema). Las casi tres horas tratan de una gran odisea espacial, quizás la próxima gran aventura del hombre. Es cierto que a veces se muestra muy grandilocuente o enfática, como que estamos ante “la gran aventura”; pero salvando esos excesos nos encontramos ante una película manejada con buen pulso narrativo.

 

Todavía es muy temprano para determinar si estará en el pedestal al mismo nivel de 2001, ello solo el tiempo lo dirá. Personalmente me parece que no. Fue un gran intento, es cierto, pero no llega a ese nivel (dicho sea de paso, frente al tratamiento de la ciencia ficción que realizó 2001, la crítica no fue muy benévola con ella al momento de su estreno, lo que solo ocurrió años después, hasta ser considerada una de las mejores películas de todos los tiempos).

 

Posiblemente el filme de Nolan deje ese mismo sabor extraño en el paladar, sobretodo si hacemos comparaciones con la trilogía del hombre murciélago; lo que no le resta méritos propios a Interestelar y que estamos frente a un filme que, de hecho, ya marcó un importante hito en el género fantástico.

 

INTERESTELAR [Interstellar] 

Dir: Christopher Nolan

Guión: Jonathan Nolan, Christopher Nolan

c/ Matthew McConaughey (Cooper), Anne Hathaway (Amelia), Jessica Chastain (Murph), Matt Damon (Dr. Mann), Michael Caine (Professor Brand) Ellen Burstyn (Old Murph), John Lithgow (Donald)

EEUU/2014/CF****/Estrenos

 

 

 

 

PERDIDA

on 31 octubre, 2014 in ESTRENOS | No Comments »

Por: Eduardo Jiménez J.

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David Fincher ha sabido combinar la ficción (principalmente en su variante del thriller) con los video-documentales de celebrities de la farándula yanqui, recordando sus viejos tiempos de artesano de video clips. Así tenemos junto a títulos interesantes como Los hombres que no amaban a las mujeres, Red Social, Zodíaco o Pecados Capitales, videos en torno a Madonna o Justin Timberlake.

 

Nick y Amy son una pareja que ha visto deteriorar su relación conyugal año tras año, hasta que en el quinto aniversario la relación prácticamente se encuentra terminada. Nick atenúa las frustraciones propias y conyugales con la relación furtiva con una estudiante; mientras Amy leyendo y escribiendo un diario.

 

El día del aniversario Amy desaparece sin dejar rastro. Inicialmente se conjetura de un secuestro, pero luego se presume que el esposo es el responsable de la desaparición, a fin de quedarse con la respetable fortuna de la mujer, quien en la práctica mantiene el hogar.

 

Estamos ante un thriller de apariencias, donde nada es lo que aparenta ser. Ni Nick ni Amy son la pareja feliz que aparentan, ni Amy es la dulce esposa, en vista que tras esa fachada existe un ser con una imaginación desquiciada.

 

Esas apariencias van cayendo, cuando se revela la historia oculta de la pareja mediante el diario de la protagonista, intercalando escenas del presente donde se le busca, con extractos del diario personal.

 

Como en Psicosis de Alfred Hitchcock, la revelación de los hechos se produce a la mitad del metraje, por lo que “ya sabemos” que sucedió con la desaparecida, girando la historia hacia otro sentido (el anonimato de Amy, la ayuda que pide a un ex novio, el asesinato de este), revelándonos que nos encontramos ante una persona de rasgos sicóticos, que no tiene remordimientos ni culpa en causar daño a los demás, produciéndose “el reencuentro” con el esposo luego de una rocambolesca peripecia de regreso.

 

Lo atractivo de la cinta es que regula con buen pulso los giros de la trama (es bastante complicado hacer el giro de la trama a la mitad), hasta el desenlace final. Mención aparte merece la extraordinaria actuación de Rosamund Pike como Amy.

 

Metáfora evidente de las cadenas del matrimonio y como puede volver enemigos a dos personas que en el pasado se amaron, también es metáfora de la llamada civilización del espectáculo, como todo hecho explotable comercialmente se vuelve reality mediático, hasta que se termina de explotar y se desecha, convirtiendo en héroes o villanos a simples mortales. Filme para apreciarlo más de una vez.

 

PERDIDA [Gone Girl]

Dir: David Fincher

Guión: Gillian Flynn, basado en su novela

c/ Ben Affleck            (Nick Dunne), Rosamund Pike (Amy Dunne), Carrie Coon (Margo Dunne), Kim Dickens (Detective Rhonda Boney)

EEUU/2014/Thriller****/Estreno

 

 

SIN CITY 2

on 24 octubre, 2014 in ESTRENOS | No Comments »

Por: Eduardo Jiménez J.

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Se hizo esperar nueve años la continuación de la ciudad de la perdición. En cierta manera, es una continuación de la anterior, en el mismo estilo: novela negra estilizada, uso inusual del blanco y negro como en las antiguas series B y un toque fantástico, muy de comic, en las acciones que ocurren.

 

No obstante su impecable factura, quizás ya no llama tanto la atención como la primera, aunque tiene historias de interés, como la de Dwight que, luego de mucho tiempo, encuentra a un viejo amor (Ava) que quiere utilizarlo para cometer el crimen perfecto; o la del joven Johnny que desafía con arrogancia su suerte hasta el final, viéndose frente a frente con el corrupto senador Roark. La más débil es la historia de Nancy, en busca de venganza por la muerte de su amado Hartigan.

 

Robert Rodríguez, como su “carnal” Quentin Tarantino, es un apasionado de las viejas películas, de allí la recreación –usando los medios digitales- de ese mundo de novela negra, serie B de otras épocas. De la mano de Frank Miller como guionista y codirector, nos ha dejado una visual y abigarrada serie de historias, un tanto desiguales, pero de todas maneras será las delicias de los seguidores del género. Recomendable más para cinéfilos que para el espectador promedio.

 

SIN CITY 2 [Sin City: A Dame to Kill For]

Dir: Frank Miller, Robert Rodriguez

Guión: Frank Miller, basado en sus novelas gráficas

c/ Mickey Rourke (Marv), Jessica Alba (Nancy), Josh Brolin (Dwight), Joseph Gordon-Levitt (Johnny), Rosario Dawson (Gail), Bruce Willis (Hartigan), Eva Green (Ava), Powers Boothe (Senator Roark), Ray Liotta (Joey), Christopher Lloyd (Kroenig)

EEUU/2014/Thriller***/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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Javier Fuentes-León se hizo conocido por su ópera prima, Contracorriente, suerte de “lección moral” (salida del closet como declaró el director) sobre los amores prohibidos entre dos hombres. Esta vez nos sorprende con un thriller con rasgos fantásticos.

 

Edo Celeste es un escritor de novelas policiales muy vendidas. Ha anunciado la culminación del ciclo sobre el detective Felipe Aranda, con la novela que se encuentra escribiendo. En su pasado, tiene un amor que no puede olvidar: su novia desaparecida misteriosamente el día del terremoto en Ica, frente a la configuración de rocas en la Bahía de Paracas que parecen un elefante. Existen una serie de hechos que en vísperas del séptimo aniversario de la desaparición, llaman la atención de Edo, incluyendo una “encarnación” del personaje central de sus novelas.

 

Estamos ante un thriller con toques de policial, misterio, motivación sicológica, “novela negra”, coronado todo por el género fantástico, donde realidad y ficción se van mezclando, hasta diluirse una en otro y alterar completamente “la realidad” con un giro de tuerca final sorprende. (También se puede leer como una metáfora del antagonismo permanente entre el escritor y su personaje).

 

A diferencia de otros thrillers parecidos, donde se aguarda una “sorpresa final” revelada al espectador que a la vez “lo sorprenda” y explique toda la trama claramente; esta vez la revelación no ha querido aparecer demasiado abrupta ni evidente, sino irla dosificando para que el espectador se vaya dando cuenta, hacerla un tanto ambigua, y revelarla luego en toda su plenitud.

 

Como ya se ha anotado, ello requiere un espectador atento, activo, “cortazariano” (el director es muy adicto a los cuentos de Cortázar), caso contrario “se va a perder” en la trama (esa “discreción” manejada en la resolución ha causado que muchos espectadores, habituales consumidores del cine norteamericano que explica hasta el mínimo detalle la trama, salgan confundidos de la sala). Ello no quita que no se disfrute del suspenso logrado, de principio a fin, conforme se va profundizando en esta suerte de rompecabezas para armar, como el que elabora el protagonista.

 

Existen ciertos elementos recurrentes con respecto a su anterior filme: el giro de historias tradicionales (en Contracorriente la historia de amor centrada no entre un hombre y una mujer, sino entre dos hombres, en El elefante… la revelación final); la “presencia de fantasmas” que adquieren protagonismo corpóreo (Santiago en Contracorriente, Celia en El elefante…); las locaciones costeñas (el realizador ha declarado que encontró las de este filme cuando buscaba las de Contracorriente); un secreto revelado al final.

 

Mención aparte merece el uso de las locaciones de la ciudad de Lima, sobretodo la Lima nocturna, que se “sienten” como parte de la trama y no meros decorados, así como la magnífica dirección de actores, desde los principales hasta los secundarios (lo que si es un poco difícil de creer es que acá, en Perú, pueda haber un escritor de novelas policiales, ex policía por añadidura, que viva de sus libros y venda miles de ejemplares como sucede en Estados Unidos o Europa).

 

Estamos ante el manejo con mano segura que acomete Javier Fuentes-León, en un thriller de impecable factura, muy por encima de otros filmes de similar naturaleza.

 

 

Una buen thriller, de impecable factura:

 

EL ELEFANTE DESAPARECIDO

Dir. y guión:Javier Fuentes-León

c/ Salvador del Solar (Edo Celeste), Angie Cepeda            (Mara de Barclay), Lucho Cáceres (Felipe Aranda/Rafael Pineda),  Vanessa Saba (Celia Espinoza), Andrés Parra (Ferrer), Tatiana Astengo (Fiscal Sanchez)

Perú/2014/Thriller sicológico***/Estrenos

 

Por: Eduardo Jiménez J.

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Parece que existe buena relación entre el joven director Jake Kasdan y la actriz Cameron Diaz. Juntos trabajaron en la amena Bad Teacher (Malas enseñanzas), continuaron con Sex Tape (llamada en español Nuestro video prohibido o Algo pasa en la nube) y se anuncia la segunda parte de Bad Teacher.

 

Como Malas enseñanzas, la historia parte de un hecho real (en el caso de Bad teacher, del hecho que en las escuelas públicas norteamericanas, los profesores dan las claves de los exámenes estatales a sus alumnos a fin de ganar un bono de obtener estos altas calificaciones). En Sex tape que las relaciones matrimoniales se desgastan con el tiempo y el interés por el sexo, vivo cuando son novios, cede a las obligaciones familiares (cuidado de los hijos, mantenimiento del hogar, preocupaciones financieras), siendo relegadas a un segundo plano las relaciones íntimas.

 

Annie y Jay descubren que su relación marcha por la monotonía y deciden reavivar el fuego de antaño, por lo que deciden filmarse teniendo sexo. Lo que desconocen es que automáticamente la tablet usada sube a la nube todo lo filmado y los amigos de la pareja verán la grabación, por lo que deciden ir en búsqueda de todos los aparatos de sus conocidos.

 

Estamos ante la comedia de enredos, donde un hecho sencillo se va complicando hasta tornarse en insostenible para los personajes, contando con momentos logrados (el de la persecución del perro es uno de los mejores, con toques de humor negro). Sin llegar a extremos, ni pretender ninguna crítica social, se maneja en sus límites y como entretenimiento se deja ver.

 

NUESTRO VIDEO PROHIBIDO [Sex tape] 

Dir: Jake Kasdan

Guión: Kate Angelo, Jason Segel

c/ Cameron Diaz (Annie), Jason Segel (Jay)

EEUU/2014/Comedia***/Estrenos