Si bien 9 es un filme de animación (cuyo público objetivo son los niños), más será comprendido por los adultos (y de repente con alguna dificultad, lo que se releja en lo poco que duró en la cartelera). El mundo oscuro de 9, de “distopía apocalíptica”, donde el género humano ha desaparecido y toda esperanza está puesta en un ser inanimado al cual se le ha insuflado vida, está inspirado claramente en ese imaginario barroco de Tim Burton, quien actúa como productor de la cinta, aunque sin su vuelo creativo, por lo que a veces la película decae en interés; además que la historia ha sido contada innumerables veces.
Tiene un aliento a El señor de los anillos, de esa odisea que debe realizar el personaje a través de un mundo tenebroso. No en vano fue elegida la voz de Elijah Wood para el protagónico.
Eduardo Jiménez J.
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9
Dir.: Shane Acker
Guión: Pamela Pettler
Voces originales: Christopher Plummer (1), Martin Landau (2), John C. Reilly (5), Elijah Wood (9) (voice)
EEUU/2009/Animación***/Estrenos
La edición 2010 del Óscar trajo para nosotros como atractivo principal el que una película peruana se encuentre entre las cinco finalistas en el rubro mejor película extranjera. Estar entre las cinco finalistas de la premiación cinematográfica más conocida y vista del planeta no es poco cosa. Sin embargo, los criterios de selección del gremio de la industria del cine norteamericano se ajusta a los parámetros de lo que usualmente se entiende como “cine americano”, y en esa lógica, el filme argentino galardonado, El secreto de sus ojos, estaba más a gusto según el criterio de la Academia que La teta asustada, película con una riqueza simbólica y referencia a mitos universales, más apreciada por eruditos y público especializado como el de un jurado de Cannes o de Berlín, que por un público medio, acostumbrado a temas y formas convencionales de ver y hacer cine. En pocas palabras, La teta asustada era demasiado “intelectual” para el gusto de Hollywood.
Sino extraigamos otra comparación. El filme La cinta blanca de Michael Haneke, también finalista y superior en todo sentido a la premiada El secreto de sus ojos (y en mi opinión la que debió ganar) también le fue arrebatada la codiciada estatuilla.
La lección es que el filme puede ser medianamente bueno, pero si está a la altura del gusto de la Academia o de los temas que más atrae a esta, tendrá más posibilidades de adjudicarse el premio.
En cuanto a la mejor película en idioma inglés, Zona de miedo (The Hurt Locker), si bien es una buena película, pero dista mucho de los grandes filmes bélicos que Hollywood ha producido en el pasado. Tan baja está la calidad de la producción norteamericana de los últimos años que The Hurt Locker es lo mejor que se ha estrenado en el 2009 (salvo contadas excepciones). Asimismo suponemos que ha pesado en la decisión de la Academia (recordemos que la decisión es por el sistema de votación de todos los integrantes de los distintos estamentos cinematográficos) que el filme toque el tema de la guerra en Irak, tema sensible entre el gremio liberal y de “izquierda” (en el sentido norteamericano) de la industria del cine. Creo que de ser un jurado imparcial y especializado hubiese elegido a Bastardos sin gloria de Quentin Tarantino, película mucho más creativa que The Hurt Locker y que “reconstruye” a su modo la historia de la II Guerra Mundial, en esa onda “post modernista” del genial director italoamericano.
Eduardo Jiménez J.
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Rob Marshall es uno de los más tenaces continuadores del musical en el cine y gracias a él se debe que este género haya “resucitado” últimamente.
La tarea de llevar al musical la célebre película de Fellini Ocho y medio (Nine, nueve, alude a la continuación en la numeración felliniana, dado que el realizador italiano no quería que el musical teatral lleve el mismo título de su recordada película) era difícil desde el inicio, casi imposible, dada la complejidad de tiempos, espacios, planos y mundo real y mundo imaginado que Federico Fellini ideó para Ocho y medio, todo envuelto en clave sicoanalítica en torno a un director con crisis creativa y que le es imposible hacer la nueva cinta anunciada con bombos y platillos por el productor y con actores ya contratados (estamos dentro de una de esas temáticas que tratan “el cine dentro del cine”, a lo cual era muy afecto Fellini).
Era muy difícil y el referente bastante inasible de alcanzar, lo cual se nota en los deslucidos números musicales y el tropiezo en el avance narrativo, bastante flojo y un poco calcando a veces a descaro la recordada película o alguna escena de otros filmes del recordado director como Amarcord en la escena de la prostituta en la playa, cuando Guido es niño.
En fin dejemos a Ocho y medio en paz y como una de las mejores películas del gran Fellini y olvidemos este musical, que Rob Marshall tiene mejores filmes.
Eduardo Jiménez J.
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NINE
Dir.: Rob Marshall
Guión: Michael Tolkin y Anthony Minghella, basado en el musical “Nine”
c/ Daniel Day-Lewis (Guido Contini), Marion Cotillard (Luisa Contini), Penélope Cruz (Carla), Nicole Kidman (Claudia), Judi Dench (Lilli), Sophia Loren (Mamma)
EEUU/2009/Musical**/Estrenos
Obviamente que el conflicto en Iraq le concede actualidad a una historia mil veces contada: la del “loco” dentro de una unidad de combate que no le teme a la muerte, poniendo en riesgo al resto del equipo. Se trata de esas personas que se habituaron a convivir con la muerte y esta se vuelve parte importante en sus vidas y, paradójicamente, salen ilesos de todo enfrentamiento con esta. El peligro y riesgo llevado a sus extremos se convierte en una droga a la que se vuelven adictos, como dice el preámbulo del filme, la única explicación que nos da la directora.
Esta vez se trata de una unidad de desactivación de bombas que deambula por las calles de Bagdad con esa misión. El resto de los integrantes del equipo cuentan los días que faltan para salir de tan peligroso trabajo, mientras el especialista William James, “el loco” del grupo, disfruta de cada día donde tiene que enfrentar a la muerte.
El mérito de la Bigelow está en su puesta en escena: crispada, tensa, nerviosa, a modo de un documental con la cámara al hombro siguiendo al equipo, “sintiendo” el viento y la arena que se mete en la boca. No intenta una justificación moral o un alegato pacifista como otros filmes de guerra, y esa “neutralidad” se convierte en un mérito. Bigelow solo va a registrar los hechos como son, sin expresar juicio de valor de por medio; pero esa “ausencia de condena” permite que el espectador saque sus propias conclusiones, produciéndose “la condena” a toda guerra no en el filme mismo, sino en la conciencia del espectador (o la justificación, de ser el caso). De allí el mérito que tenga “la neutralidad” de la realizadora, más si nos atenemos al título original de la película, aludiendo a los “souvenirs” macabros que guarda James en su armario de cada intervención que realiza.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
ZONA DE MIEDO [The Hurt Locker]
Dir: Kathryn Bigelow
Guión: Mark Boal
c/ Jeremy Renner (SSG William James), Anthony Mackie (Sgt. JT Sanborn), Brian Geraghty (Spc. Owen Eldridge), Guy Pearce (SSG Matt Thompson), Ralph Fiennes (Contractor Team Leader)
EEUU/2008/Thriller***/Estrenos
Filme minimalista, de atmósferas envolventes y situaciones que se van eslabonando en torno a dos hermanas y el secreto que está en el medio, sin revelar.
Se dijo que el final es demasiado “explicativo”, literal, en contraposición a lo insinuante de la trama previa, lo que hacía perder el interés en la resolución. Creo que no, por lo menos para un público medio requiere una “explicación” que aclare el secreto de Juliette, y esa es la función que cumple.
Cinta de actuaciones contenidas, sobretodo la de Kristin Scott Thomas, la mujer del terrible secreto que a través de pequeños gestos o una mirada nos revela su trágico pasado.
Eduardo Jiménez J.
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HACE MUCHO QUE TE QUIERO [Il y a longtemps que je t'aime]
Dir. y guión: Philippe Claudel
c/ Kristin Scott Thomas (Juliette Fontaine), Elsa Zylberstein (Léa), Serge Hazanavicius (Luc)
Fra/2008/Drama***/Estrenos
Las nominaciones y premiaciones que ha recibido La Teta Asustada motivan que se traiga a debate de nuevo una ley que incentive realmente al cine nacional. En ese propósito se debe destacar la labor tenaz que realiza la congresista Luciana León, digna heredera de las causas culturales de su antecesora, la congresista Elvira de la Puente. La coyuntura es propicia para poner en debate de nuevo una ley que permita colocar los fundamentos para el despegue del cine nacional y ser concientes que la más representativa de todas las artes contemporáneas es el cine. El cine es “la vitrina” por la cual más eficazmente nos hacemos conocidos en el mundo, la otra, naturalmente, es la gastronomía. A continuación reproduzco un interesante artículo de la congresista León.
EJJ
LA TETA ASUSTADA SEÑALA EL CAMINO
Urge aprobar la Ley del cine
La nominación al Oscar 2010 de la película peruana La teta asustada debe ser el comienzo para desarrollar la industria del cine peruano y fortalecer la economía nacional, como sucede en la India, España y Argentina.
El cine se ha convertido en un producto de consumo masivo que, además de incentivar el turismo, genera el crecimiento de unidades económicas conexas como la industria videográfica, apertura de cadenas de cine, restaurantes, transporte, artículos promocionales y publicitarios, confecciones, etcétera.
Genera empleo y tributos provenientes de las taquillas, casi tan igual como la creciente industria del espectáculo, que ha colocado a nuestro país en la palestra internacional de los megaeventos y las grandes estrellas musicales.
Esta prometedora industria está promoviendo nuevos valores nacionales en el séptimo arte nacional (directores, actores, productores, camarógrafos, editores, especialistas en efectos especiales, luminotécnicos, fotógrafos, etcétera) y promocionando nuevas carreras profesionales entre los jóvenes.
Puede convertirse en una actividad económica de gran efecto en la promoción de la actividad privada y en la lucha contra la pobreza, como sucede en la India, donde algunas películas han logrado sobrepasar los 50 millones de dólares, dinero que en su gran parte será reinvertido en el país.
Hasta la fecha, La teta asustada con un presupuesto que sobrepasa el millón de dólares, ha sido vista por 250 mil personas, generando una taquilla de 700 mil dólares, y su reposición y ventas en el extranjero podrían recaudar tres millones de dólares de ingresos, pronostica la Asociación de Productores Cinematográficos Peruanos.
La película de la laureada Claudia Llosa pudo ser realidad, gracias al apoyo económico del Consejo Nacional de Cinematografía (Conacine) y a capitales españoles.
Por ello, desde que asumí el cargo de congresista de la República aposté por el cine (y la cultura en general) como una industria que tiene un gran nicho en el Perú, e insistí e insistí una y mil veces en la Comisión de Presupuesto para que aumentara el presupuesto del Conacine, logrando sucesivos incrementos, pasando de 800,000 nuevos soles en 2007 a 2’800,000 (2008), 3’800,000 (2009) y 4’200,000 de nuevos soles (2010). Hemos quintuplicado su partida en tres años y los resultados saltan a la vista.
Conacine se ha visto fortalecido institucionalmente y se ha convertido en un obligado punto de apoyo para la cinematografía nacional (empresas cinematográficas, asociaciones de producción audiovisual, universidades y centros de estudios superiores), reactivando una promisoria industria que antes nadie apostaba por ella. Igual sucedía en los espectáculos públicos no deportivos. En 2009 se movieron nada menos que 25 millones de dólares, gracias a 65 conciertos musicales.
Finalmente, es necesario felicitar y destacar la excelente labor de Claudia Llosa y el impecable desempeño de los actores (incluidos los extras del pueblo de Manchay) y el equipo técnico que la acompaña, que han demostrado que el Perú puede ser capaz de obtener grandes logros y codearse con los mejores del cine internacional.
Somos un país con una inmensa cultura que debe valorar en su real dimensión a sus artistas, por ello, ahora toca aprobar la Ley del cine, que permitirá dotar de mayores recursos a nuestros cineastas, así como la Ley del Mecenazgo Cultural, con la que la empresa privada se convertirá en el motor de la inversión de proyectos culturales, no solo en el cine sino en toda expresión artística.
Así, ya no habrá necesidad de recurrir a financiamientos extranjeros, sino que todos los proyectos culturales serán con capital peruano. No creo que a estas alturas nadie se oponga en el Congreso para aprobar estas dos iniciativas legislativas.
El Perú debe transformarse en uno de los más importantes centros culturales de América latina y lo podemos lograr con el esfuerzo y unión de todos sin distingo político. Es un sueño que puede ser realidad como la nominación al Oscar de La teta asustada.
Luciana León Romero
Congresista de la República
EL PERUANO 9.2.10
Aunque no es propiamente una “biopic” (biografía fílmica), sí recrea un hecho histórico: la idea del presidente Mandela de unir a una nación dividida por la segregación racial a través de un campeonato de rugby. El deporte usado como política.
Apartándose de su usual pesimismo, esta vez el enfoque de Clint Eastwood es pletórico de esperanza, con “final feliz” incluido. De allí que algunos hayan pensado que estamos ante un film de la “era Obama”, o por lo menos de la esperanza inicial de cambio que se vivió en los primeros meses. Si bien Eastwood no es un apologista político, la lectura es válida. Pero, lo que más atrae de la cinta es la mimetización que Morgan Freeman ha efectuado de su personaje, mimetización que se profundiza hasta en los pequeños detalles.
Sin ser una de sus mejores películas, Invictus se deja ver con ese placer visual que tienen las cintas de Eastwood.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
INVICTUS
Dir.: Clint Eastwood
Guión: Anthony Peckham, basado en el libro de John Carlin
c/ Morgan Freeman (Nelson Mandela), Matt Damon (Francois Peinar), Tony Kgoroge (Jason Tshabalala)
EEUU/2009/Biopic***/Estrenos
Terry Gilliam es un autor barroco. Tiende a la exuberancia, a la expansión, a la hemorragia y colorido de las imágenes y a historias que no van en línea recta en el sentido clásico de un, por ejemplo, Clint Eastwood, sino a la complejidad de tiempos y espacios, rayando en ocasiones lo rocambolesco. El imaginario del doctor Parnassus no es la excepción, aunque no es su mejor película, a veces se queda en el mero artificio, engolosinándose con la parafernalia digital, y se olvida un poco la historia, historia tributaria del Fausto de Goethe, aunque esta vez se trate de una apuesta con el demonio y de la desesperación para salvar el alma, con una Margarita como encarnación de la pureza.
La película quizás será recordada por ser la última en que intervino el desaparecido Heath Ledger.
Eduardo Jiménez J.
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EL IMAGINARIO DEL DOCTOR PARNASSUS [The Imaginarium of Doctor Parnassus]
Dir.: Terry Gilliam
Guión: Terry Gilliam y Charles McKeown
c/ Heath Ledger (Tony), Christopher Plummer (Doctor Parnassus), Lily Cole (Valentina), Johnny Depp (Imaginarium Tony #1), Jude Law (Imaginarium Tony #2), Colin Farrell (Imaginarium Tony #3), Verne Troyer (Percy), Tom Waits (Mr. Nick), Andrew Garfield (Anton)
UK, Canada, Francia/2009/Fantasía***/Estrenos
Amor sin escalas es una comedia romántica atípica. No tiene el final feliz empalagoso, ni pretende ello; más bien busca retratar un momento especial que vive el trabajo en Norteamérica a raíz de la crisis de “los bonos basura” del 2009: los despidos masivos de empleados y la forma “más suave” de llevarles la noticia, para lo cual contratan los servicios de Ryan, experimentado relacionista laboral que deberá enfrentar las diversas reacciones de los “sentenciados” con el despido. Un trabajo difícil pero que lo ejecuta con encantador cinismo hasta que se topa con Alex, una ejecutiva tan fría como él y comienza a pensar en echar raíces, en tener algo fijo y ya no estar “sobre el aire” toda la vida. Y, en el medio, Natalie, una joven psicóloga que “adopta” que cree encontrar la forma de reducir costos de los viajes en avión y estadía usando el internet para los despidos, con lo que el método se vuelve más frío e impersonal. Sin embargo, la realidad es más despiadada que los sueños y todo no pasará de una ilusión, para volver de nuevo a la rutina.
Amor sin escalas tiene ese sabor agridulce de las cosas que no salieron como se esperaba, que nada es perfecto y que incluso el más cínico puede tener sus cinco minutos de candor. Comedia al estilo clásico con sólidas actuaciones, tanto de George Clooney como de Vera Farmiga y Anna Kendrick.
Al igual que en Juno, Reitman no busca dar respuestas, sino que el propio espectador se formule las suyas, sin finales definitivos sino más bien reflexivos.
Eduardo Jiménez J.
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AMOR SIN ESCALAS [Up in the Air]
Dir.: Jason Reitman
Guión: Jason Reitman y Sheldon Turner, basado en la novela de Walter Kirn
c/ George Clooney (Ryan Bingham), Vera Farmiga (Alex Goran), Anna Kendrick (Natalie Keener)
EEUU/2009/Comedia romántica***/Estrenos
Un marciano llamado deseo fue injustamente “maleteada” cuando fue su estreno, maleteo en el cual me incluyo cuando estaba a cargo del foro de cine en informalisimo.com.
Es cierto que no es un gran filme ni pretende representar un universo propio como Álvaro Velarde o Josué Méndez, dos realizadores que también debutaban por aquellos años con paso seguro, pero tampoco es el adefesio que se pretendió.
Desde su estreno, hace seis años, no la volví a visionar hasta que hace poco la trasmitieron por la televisora estatal. La distancia permite apreciar que era una comedia con cierto encanto, una comedia en tono de farsa, donde el personaje principal, Jorge, como muchos jóvenes vive alienado con la idea de emigrar a Estados Unidos, lugar considerado como el paraíso y la solución a sus problemas no solo laborales, sino de vivir lejos de un país que él considera como degradante, horrible y de mal gusto. Pero, su eventual “pasaporte” para emigar, “la rubia tonta” Shirley, está en lo mismo, solo que a nivel global. Para ella el mundo es horrible y su liberación consiste en escapar de la tierra a un planeta más avanzado en términos civilizatorios. Demás está decir que es uno de esos turistas del “new age” que creen que Machupicchu fue construido por los extraterrestres y el Cuzco es poco menos que un aeropuerto intergaláctico.
Es en ese contrapunto, donde ambos se utilizarán para buscar una falsa solución a sus problemas, que encuentra sentido la comedia, apoyado por una serie de personajes igualmente caricaturescos. Todo en un tono de farsa, hasta ese Cuzco de piedras de cartón y personajes robotizados como Data, tributario de la serie Viaje a las estrellas. Nadie en su sano juicio puede creer que ese Cuzco descrito en el filme es el real, sino que está distorsionado deliberadamente.
Como en toda farsa, al final tendrá que revelarse la verdad, sea impuesta por los hechos o premeditada, y una “lección moral”, que será el encontrarse a si mismos y valorar lo que se tiene al lado, tanto en Jorge como en Shirley.
Es verdad que el desarrollo de la trama adolece de baches narrativos y que la calidad técnica del acabado no es de lo mejor tratándose de una película; pero en su haber está la dirección de actores, el sonido trabajado y una historia que mejor llevada habría merecido un mejor final. No obstante ello, se deja ver, manteniendo su frescura a pesar de los años.
Eduardo Jiménez J.
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UN MARCIANO LLAMADO DESEO
Dir y guión: Antonio Fortunic
c/ Christian Meier (Jorge), Robin Hunter (Shirley), Bruno Odar, Mónica Sánchez, Aristóteles Picho, Adolfo Chuiman, Marco Aurelio Denegri (como él mismo)
Perú/2003/Comedia**/Tv/Películas del ayer

No es fácil la combinación de terror y humor, pero Zombieland se las ingenia para salir bien librado. No es un filme pretencioso ni pretende dejar “escuela”, sino solo entretener, y cumple su cometido. Por cierto, contiene una breve aparición de Bill Murray interpretándose a si mismo, donde asistiremos a su “funeral”. Humor negro, del bueno.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
Dir.: Ruben Fleischer
Guión: Rhett Reese
c/ Woody Harrelson (Tallahassee), Jesse Eisenberg (Columbus), Emma Stone (Wichita), Abigail Breslin (Little Rock)
EEUU/2009/Terror-Comedia***/Estrenos
Como es usual y obligatorio hay que ofrecer el balance del año. La tendencia que se repite en el 2009 es la de “copamiento de pantalla” por parte de las grandes superproducciones, fenómeno que es mundial, producto de la globalización económica y los adelantos tecnológicos. A diferencia de antaño, ahora una superproducción es estrenada en simultáneo en todo el mundo, más si se trata de los “blockbusters”.
Por cierto, la hipótesis sostenida con respecto al poco valor creativo de las producciones hollywoodenses en el 2009 en relación a la crisis que ha golpeado a Norteamérica es poco sustentable. La hipótesis sostiene que Hollywood ha apostado a lo seguro, con “remakes” e historias mil veces contadas, dejando en reserva los proyectos arriesgados, a fin de recuperar con más seguridad y rápidamente el dinero invertido. En época de crisis el espectador prefiere ver historias que lo entretengan y no dramas que lo depriman más, haciendo una analogía con lo sucedido en los años 30, donde la industria fílmica se abocó a musicales y comedias. Fórmula que le ha dado resultado dado que la industria del cine es la única que ha obtenido una alta rentabilidad en el 2009 y allí no se ha sentido la palabra crisis. Pero, la hipótesis olvida que la falta de creatividad de las grandes superproducciones de Hollywood viene de tiempo atrás, no es un fenómeno aislado en el año que terminó. Que la mediocridad se ha ahondado, es cierto, pero esa repetición de fórmulas mil veces contadas y manoseadas viene de tiempo atrás. El buen cine norteamericano se produce por los independientes, los “indies”, que se arriesgan en sus proyectos y, a veces, ganan considerables réditos en la taquilla.
El listado que sigue atendiendo al orden de su estreno es de las que, por un motivo u otro, fueron más interesantes; haciendo la salvedad que, como todo balance, siempre es subjetivo:
The host: monstruo depredador
El sustituto
Yo serví al rey de Inglaterra
Vicky Cristina Barcelona
Sólo un sueño
Ché, el argentino
La teta asustada
Gran torino
Los fantasmas nunca olvidan
Milk
12:08 Al este de Bucarest
Unas vacaciones diferentes
El premio
Los falsificadores
A prueba de muerte
Juegos macabros
El luchador
Presagio
Vidas sin control
Los vigilantes
El lector
La felicidad trae suerte
Enemigos públicos
Qué pasó ayer
La sombra del poder
Tarata
Muerte en un funeral
Bastardos sin gloria
Sector 9
Cuatro
Arrástrame al infierno
El matrimonio de Lorna
Siempre hay tiempo para reír
Avatar
Y si se trata de quedarse con doce, serían:
El sustituto
Gran torino
12:08 Al este de Bucarest
A prueba de muerte
Juegos macabros
Los vigilantes
Vidas sin control
El lector
La sombra del poder
Bastardos sin gloria
Sector 9
El matrimonio de Lorna
En cuanto a producciones de realizadores peruanos afincados o no en el país (no tocamos la procedencia de los capitales de inversión para no entrar en polémicas tontas):
La teta asustada, que esta vez sí ha cosechado merecidos premios.
Cuatro, cuyo riesgo no concesivo con el público mayoritario merece felicitarse.
En “empate técnico” El premio y Tarata, cinta esta última bastante vapuleada en forma injusta.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
Ello para deslindar cierto prurito o reserva que a veces se tiene contra todo lo que venga de la industria del cine y, contrario sensu, “reventar cohetes” a cualquier adefesio que puede venir de Europa con el marbete de “cine de autor”. No todo lo que brilla es oro como dice el viejo refrán.
Volviendo a Cameron, en sus películas se ha caracterizado por usar los efectos especiales; pero, a diferencia de otras producciones donde la historia se encuentra subordinada a los efectos, en sus películas es al revés: los efectos especiales están al servicio de la historia contada, y, Avatar no es la excepción. No es lo más brillante del realizador, dicho sea de paso. Terminator 1 y 2 lo superan, y hasta Titanic (criticada también en su momento) es superior con creces, película esta última con la que mantiene cierto aire de relación. Esta vez no se trata claro de un hecho histórico, pero la relación amorosa como corazón de la historia, cierta cortina musical muy similar, el trasfondo de una gran acción de sobrevivencia como marco de referencia y otros detalles la emparentan con su filme anterior, opacando un tanto a Avatar.
Como ya se ha anotado, la inspiración en “Un hombre llamado caballo” es evidente a todas luces, lo cual no tiene nada de malo, dado que las historias que se cuentan en un libro o en una película son las mismas desde tiempos inmemoriales, lo que cambian son los medios o la forma de contarla. También se emparenta con “Aliens”, la segunda película de la saga del mortal alienígena, en el sentido que en el universo del futuro el sistema capitalista es el dominante y los marines, la armada de los Estados Unidos, su gran defensor, produciéndose una colonización y explotación de los recursos del universo (incluso hay un CEO corporativo sin escrúpulos como en Aliens); alegoría futurible no muy optimista que digamos, donde el hombre ya comenzó a depredar otros planetas y el inglés, en sentido literal, es la lengua universal (hasta los Na’vi hablan inglés¡). No es casual que Sigourney Weaver participe en el filme, ya no como la valerosa teniente Ripley, pero sí con un rol más tranquilo de científica, acorde con su edad cronológica.
En cuanto al desarrollo de la historia, lo mejor está en el encuentro de ese mundo maravilloso y distinto por parte del protagonista (la historia está contada en primera persona, dándole un tono más intimista, lo que la emparenta de nuevo con Titanic) que se consolidará en el romance con Neytiri, suerte de “encuentro de dos mundos”. La primera hora vale la pena.
En una semana Avatar ha recuperado con creces el dinero invertido, anunciando Cameron con seguridad una continuación y, porque no, hasta una saga “avatariana” (no sería raro que la segunda parte trate de “la revancha” de los terrestres contra los Na’vi, suerte de “el imperio contraataca”), filón inagotable en esta época donde los temas ecologistas y el cuidado del medio ambiente están a la orden del día.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
AVATAR
Dir. y guión:James Cameron
c/ Sam Worthington (Jake Sully), Zoe Saldana (Neytiri), Sigourney Weaver (Dr. Grace Augustine), Stephen Lang (Colonel Miles Quaritch), Michelle Rodriguez (Trudy Chacon), Giovanni Ribisi (Parker Selfridge)
EEUU/2009/CF/Estrenos
Sin embargo, en la pantalla el resultado no es completamente satisfactorio, más allá de los efectos especiales y de la figura de “duro” que aporta Bruce Willis. Deja la sensación que se pudo haber hecho algo mejor con los elementos que se contaba.
Para pasar el rato sin ser muy exigente.
Eduardo Jiménez J.
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IDENTIDAD SUSTITUTA [Surrogates]
Dir.: Jonathan Mostow
Guión: Michael Ferris y John D. Brancato, basado en la novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele
c/ Bruce Willis (Tom Greer), Radha Mitchell (Peters), Rosamund Pike (Maggie), Boris Kodjoe (Stone)
EEUU/2009/Thriller futurista**/Estrenos
Como defectos tenemos el uso reiterado y abusivo de los chistes sexuales y escatológicos y también el largo final con la ex novia que no aporta gran cosa a lo que estamos viendo, existiendo un estiramiento innecesario, y la cura repentina gracias a una droga poderosa del personaje principal justo a mitad de película, cuando faltaba mucho por desarrollar.
Pero a pesar de los defectos anotados, Funny people se deja ver, es mucho mejor que varias comedias chabacanas.
Eduardo Jiménez J.
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SIEMPRE HAY TIEMPO PARA REIR [Funny People]
Dir y guión: Judd Apatow
c/ Adam Sandler (George Simmons), Seth Rogen (Ira Wright), Leslie Mann (Laura), Eric Bana (Clarke)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos
En cuanto a la forma, pasa desapercibido hoy que se usó un procedimiento novedoso y caro para la época: el technicolor, cuando lo usual eran las películas en blanco y negro. Incluso para resaltar el recurso empleado, subrayan en los créditos el empleo de la para entonces “revolucionaria” técnica del “technicolor”.
Llama también la atención el tratamiento de la visión del sur (ángulo desde el cual se desarrolla la trama). Son caballeros con sólidos valores tradicionales, mientras que los del norte son vistos como tipos sin escrúpulos, ambiciosos, “chusma” como lo entendían nuestros abuelos. Ese mundo idílico se verá roto a raíz de la guerra y sólo los sin escrúpulos como el capitán Rhett Butler o la voluntariosa Scarlett O'Hara no solo sobrevirán sino que se enriquecerán con las nuevas reglas de juego que impone el norte luego de salir victorioso (el filme es escrupuloso en la reconstrucción histórica, como que efectivamente los capitalistas del norte compraron a precio regalado las propiedades de los antiguos aristócratas o fueron confiscadas por el pago de impuestos).
La película tiene cuatro partes claramente marcadas:
La primera describe el mundo bucólico y señorial del viejo sur, con caballeros soñadores, paternalistas y bien intencionados, siendo en propiedad el mundo de “lo que el viento se llevó”. Se desarrolla durante la fiesta en la plantación de Twelve Oaks y servirá también para conocer a los personajes de la historia. Quizás es la mejor parte.
La segunda describe propiamente la guerra civil, con el punto culminante del incendio de Atlanta. Es el fin de ese mundo.
La tercera es la reconstrucción del sur con “los nuevos ricos” y los empobrecidos aristócratas sureños. Solo los que se adaptan a las nuevas reglas impuestas por el vencedor, como Scarlett o Rhett Butler, sobrevivirán.
La cuarta y parte final describe a Scarlett y Rhett Butler en sus cómodas vidas y la posterior crisis matrimonial que ello acarrea. Es la parte más sobrecargada en tintes melodramáticos y la menos interesante.
Si bien fue un “filme de productor” dado que David O. Selznick estuvo detrás de todos los detalles, desde los más grandes hasta los más pequeños, de todas maneras se nota un desequilibrio en el conjunto en vista que la película tuvo varios directores. Solo Victor Fleming figura en los créditos, pero estuvieron tras las cámaras el extraordinario George Cukor, gran director de féminas, y Sam Wood, menos conocido que el anterior, lo que ocasiona esa percepción de falta de armonía entre las distintas partes (algunos sostienen que los directores llegaron a ser nada menos que cinco¡¡¡).
También era una época donde el director no era una pieza importante del engranaje de la producción fílmica, sino un asalariado más, frente al protagonismo rutilante de los actores, verdaderas “piezas clave” en el “star system” de ese entonces.
El conjunto del filme es recorrido de principio a fin por el amor no correspondido de Scarlett hacia el melancólico Ashley, quien se casará con su prima Melanie, y que va a servir de “disparador” no solo de la historia central de la protagonista, sino de varias historias secundarias. Ese amor imposible es lo que también permite no decaiga la atención en la trama, manteniendo en vilo al espectador por cerca de las cuatro horas de duración de la cinta.
Lo que el viento se llevó tuvo un reparto impresionante para la época y Vivien Leigh fue muy criticada por el papel protagónico (encarnar a una dama del antiguo sur norteamericano), dado que era inglesa por procedencia y educación, pero quedó demostrado que caracterizó tan bien a Scarlet que es impensable disociar su imagen del personaje. Su promesa ante Dios de no pasar hambre que cierra la primera parte del filme muestra “el punto de quiebre” del cambio de la protagonista, de la niña caprichosa y voluntariosa a la mujer práctica y resuelta. También la bella Scarlett se adelantó a su época, una época en que la mujer tenía un rol pasivo de madre y esposa (el rol que encarna Melanie), ella decide cambiar su destino y se convierte en la base de su familia, a la cual, utilizando todos los medios disponibles libra de la miseria, a fin que no terminen en el triste final de tantas familias del aristocrático sur caídas en la ruina luego de la guerra.
Por cierto, una imagen magistral es cuando Scarlet busca al médico en vista del inminente nacimiento del hijo de Melanie y la cámara va abriendo la toma para mostrarnos en toda su desolación la innumerable cantidad de heridos regados en la línea del tren, a la intemperie, rematando con una toma final de la bandera del sur deshecha, símbolo de ese sur confederado que saldrá derrotado de la conflagración y claro mensaje que toda guerra trae desgracias para los hombres. Bella y dolorosa imagen.
Ahora que cumple los 70 años de su estreno merece verse de nuevo este clásico que ha conmovido a distintas generaciones. Además en el dvd se ha recuperado la banda sonora original, no solo el tema ya legendario, sino la inclusión de las “cortinas musicales” al inicio, en el intermedio y al final, como en los viejos filmes.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ [Gone with the Wind]
Dir.: Victor Fleming, George Cukor, Sam Wood (uncredited)
Productor: David O. Selznick
Guión: Sidney Howard, basado en la novela de Margaret Mitchell
c/ Vivien Leigh (Scarlett O'Hara), Clark Gable (Rhett Butler), Leslie Howard (Ashley Wilkes), Olivia de Havilland (Melanie Hamilton)
EEUU/1939/Drama***/Dvd/Clásicos de ayer y hoy
Magnífica película. Todo se encuentra contenido y a veces hasta sugerido.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
Dir y guión:Jean-Pierre y Luc Dardenne
c/ Arta Dobroshi (Lorna), Jérémie Renier (Claudy), Fabrizio Rongione (Fabio),
Alban Ukaj (Sokol)
Fra/2008/Drama****/Estrenos
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
HAIRSPRAY
Dir: Adam Shankman
Guión: Leslie Dixon; basado en el guión de John Waters para su película "Hairspray" (1988) y en el musical de 2002 con libreto de Mark O'Donnell y Thomas Meehan.
c/ John Travolta (Edna Turnblad), Michelle Pfeiffer (Velma von Tussle), Christopher Walken (Wilbur Turnblad), Queen Latifah (Motormouth Maybelle), Nikki Blonsky (Tracy Turnblad)
EEUU/2007/Comedia musical***/Dvd/Películas del ayer
Si bien Brüno se encuentra mejor hecha que Borat (se nota que existió un mayor presupuesto), sin embargo no tiene la frescura y espontaneidad del primero, hay un sabor a “deja vu” que le resta méritos, pese a la irreverente propuesta.
Eduardo Jiménez J.
BRÜNO
Dir:Larry Charles
Guión: Sacha Baron Cohen y Anthony Hines
c/ Sacha Baron Cohen (Brüno), Gustaf Hammarsten (Lutz), Clifford Bañagale. (Diesel)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos
Efectivamente, todo comienza por una decisión de la joven ejecutiva de un banco, Christine, que entre la compasión hacia una vieja que perderá su casa y la competencia y ambición por ocupar la vicepresidencia del banco donde trabaja, opta por lo último, con la consecuente “maldición” de la vieja gitana. De allí en adelante se desatará una serie de calamidades que sufrirá la joven, incluyendo el papelón en la casa de su novio hasta la resolución de la trama, que no revelaremos, pero es todo un guiño al viejo Hitchcock y digna de la mejor antología del humor negro.
Arrástrame al infierno no defrauda a los seguidores del género.
Eduardo Jiménez J.
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ARRÁSTRAME AL INFIERNO [Drag Me to Hell]
Dir :Sam Raimi
Guión: Sam Raimi e Ivan Raimi
c/ Alison Lohman (Christine Brown), Justin Long (Clay Dalton), Lorna Raver (Mrs. Ganush), Adriana Barraza (Shaun San Dena)
EEUU/2009/Terror***/Estrenos
Los cortos deben tener una unidad que puede ser temática o de estilo. En Cuentos Inmorales era la temática urbana lo que unía a las cuatro historias. Naturalmente que el contexto y la época fueron totalmente distintos a los actuales. En el caso de Cu4tro la unidad temática trata el tema de la soledad y la pérdida –por alguna razón u otra- de un ser querido, sea el abandono como en el caso de Cecilia, cuyo trabajo de Vanesa Saba sobre el personaje es extraordinario, refleja esa pesadez y melancolía doliente que sufre el personaje. El corto de Frank Pérez-Garland es, de lejos, el mejor, con diálogos estrictamente necesarios –casi podemos decir que se trata de un “corto mudo”-.
Le sigue en interés el último, de Sergio Barrio, sobre la inminencia de la muerte de un homosexual que quiere regresar al seno de su casa a fin de pasar sus últimos días. En el corto también se impone el excelente trabajo lacónico de Paul Vega, cuyo deterioro físico y moral del personaje hace creíble que se acerca sus últimas horas, acompañado de un eficiente Renzo Schuller, como su pareja en los tramos difíciles del acercamiento de la muerte. Otro gran mérito del corto es que, si no me equivoco, primera vez apreciamos en el cine nacional el beso de dos homosexuales, rompiendo con un tabú temático que hasta la fecha se mantenía en nuestro cine: el amor de dos hombres, con todo lo complejo que resulta como cualquier relación amorosa.
El corto de Christian Buckley le sigue en interés, en un tono entre dramático y cómico sobre la compra de un ataúd, ofrece un contrapunto agresivo entre Bruno Ascenzo y la vendedora Katia Condos que trata de lucrar con el dolor de los deudos. La catarsis se desata cuando Alex cede en su agresividad (mecanismo defensivo) para dar rienda suelta a las lágrimas y el dolor. De menor interés es el corto de Bruno Ascenzo sobre joven que intenta suicidarse y cómo el tío trata de sacarla de ese mundo de culpas (se echa la culpa por el suicidio de la madre) teniendo sexo con su sobrina, una forma de romper ese muro de hielo y dolor que ha construido la muchacha. Tiene escenas logradas como el caño que gotea en la tina que refleja ese tono crispado que se vive en el departamento. Como descargo se puede decir que el tratamiento cinematográfico, por lo escabroso del tema, es bastante complicado y un novel muchas veces no consigue un resultado idóneo.
El gran mérito de Cu4tro es que ha apostado por historias intimistas sin necesidad de recurrir al expediente concesivo de algunas últimas producciones peruanas. Por ese solo mérito (aunque tiene más) vale la penar verlo.
Eduardo Jiménez J.
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CU4TRO
Directores: Frank Pérez-Garland, Sergio Barrio, Christian Buckley y Bruno Ascenzo
c/ Vanessa Saba (Cecilia), Katia Condos (Vendedora), Bruno Ascenzo (Alex), Natalia Parodi (Chiara), Miguel Iza (Tío), Gisela Ponce de León (Gabriela), Gonzalo Torres (Papá), Renzo Schuller (Peter), Paul Vega (Raúl)
Perú/2009/Drama***/Estrenos
Sector 9 está concebido como un falso documental acerca del desalojo de un ghetto donde viven hacinados unos seres venidos de otro mundo y que por criterios diferenciadores los terrícolas no los toleran. En este caso los papeles se encuentran invertidos: los extraterrestres no son la presencia amenazante de otro mundo, sino los propios habitantes de la tierra, sin distinción de raza o clase social, quienes incluso buscan explotar de una u otra forma a los alienígenas.
No es casual que la acción trascurra en Sudáfrica, país que por muchos años representó la esencia de la discriminación racial, disfrazada de mil formas legales que en la película son recreadas a fin de justificar la segregación.
Narrada con una cámara inquieta al hombro, como si se tratase de un verdadero documental, así como con falsas entrevistas, nos va penetrando en la historia con todos los matices necesarios para comprender “al otro”, ponerse bajo su propio pellejo, como literalmente le sucede a Wikus Van De Merwe, quien de arribista de una empresa trasnacional trasmuta en conejillo de indias de sus propios patronos. Ironías de la vida.
Eduardo Jiménez J.
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SECTOR 9 [District 9]
Dir :Neill Blomkamp
Guión:Neill Blomkamp yTerri Tatchell
c/ Sharlto Copley (Wikus Van De Merwe), Jason Cope (Grey Bradnam), Nathalie Boltt (Sarah Livingstone)
EEUU, Nueva Zelanda/2009/CF***/Estrenos
Si bien la animación digital ha mejorado mucho desde la ahora remotísima Piratas en el Callao (se nota que hay más dinero para las innovaciones tecnológicas), todavía le falta surcar un largo trecho a la animación en el Perú. Faltan buenos guionistas y talentos que permitan contar una historia y parecernos tan real como una puesta de sol en el mar.
Eduardo Jiménez J.
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EL DELFÍN: LA HISTORIA DE UN SOÑADOR
Dir: Eduardo Schuldt
Guión: Michael Wogh y Eduardo Schuldt, basado en el libro de Sergio Bambarén
Perú,Ale/2009/Animación digital**/Estrenos
Por ello, quien vea Bastardos sin gloria no pretenda encontrar una recreación histórica fidedigna. Más bien es un juego con los datos y personajes que brinda la “historia real” a fin de crear ese mundo de duelos, pistoletazos y drama tributario tanto de las películas bélicas como del “spaghetti western”. Ese ritmo lento, moroso, con fondo musical que marca la pauta de lo que se está viendo, le debe mucho a ese cine que volvió “más sucia” las historias del oeste.
En Bastardos… tenemos de nuevo al mejor Tarantino, el que usa la sangre como impacto estético visual, de acción trepidante y antihéroes de galería; aunque esta vez va más hacia un relato lineal, sin “saltar” en el tiempo para contar su historia (apenas unos breves flashbacks) como sucede en otras películas suyas, pero el final del incendio del cine tiene parentesco con el primer volumen de Kill Bill (como sucede también con el móvil de la venganza), así como con las heroínas de blonda cabellera.
Eduardo Jiménez J.
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Dir. y guión: Quentin Tarantino
c/ Brad Pitt (Lt. Aldo Raine), Mélanie Laurent (Shosanna Dreyfus), Christoph Waltz (Col. Hans Landa), Diane Kruger (Bridget von Hammersmark), Sylvester Groth (Joseph Goebbels)
EEUU, Ale/2009/Acción***/Estrenos
Centrada en el entierro del patriarca de una tradicional familia inglesa, la concurrencia de los familiares nos va acercando a los secretos mejor guardados, así como a sus diferencias. Apoyado en la solvencia actoral de sus protagónicos y secundarios cumple con el cometido, a veces bordeando lo más chocante para algunos espectadores, pero sin excederse.
Eduardo Jiménez J.
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Dir.: Frank Oz
Guión: Dean Craig
c/ Matthew Macfadyen (Daniel), Keeley Hawes (Jane), Andy Nyman (Howard), Ewen Bremner (Justin), Peter Dinklage (Peter), Peter Vaughan (Uncle Alfie),
Thomas Wheatley (The Reverend)
EEUU, UK/2007/Comedia***/Estrenos
Como en su anterior filme, Fabrizio Aguilar tiene un cuidado especial en el manejo actoral, apoyándose en el desempeño de actores “experimentados” con actores “noveles”. La primera parte del filme, hasta el estallido del coche bomba en Tarata, es lo más interesante: el ambiente de miedo y zozobra que se vive en la ciudad a raíz de los atentados terroristas y los apagones, que eran cosa de todos los días, “las pintas” subversivas en San Marcos, recrea muy bien el clima que se vivió en aquellos años. Es interesante el intento de develamiento de la clave de las pintas por parte de Daniel, en una suerte de criptograma de barroco recargado pero con un mensaje a ser descifrado. Precisamente, Daniel será devorado por su propia curiosidad y descubierto su cuadernillo con las pintas trascritas será confundido con un terrorista. La alegoría es clara: el ciudadano común y corriente fue “engullido” por los acontecimientos de aquellos años y no se salvaron ni los del pueblo como Rosita (la empleada de Claudia y Daniel) que pierde un hijo, ni tampoco los seguros ciudadanos de un barrio de clase media.
La segunda parte “post Tarata” es quizás la menos interesante desde el punto de vista dramático: las consecuencias que sufre esa familia de clase media es lo de menos interés, de repente por el giro del punto de vista, de pasar a recrear una época difícil para el Perú a lo que sufrió una familia como tantas otras, como que lo que vemos más parece un melodrama.
Por cierto, Miguel Iza está muy en caja como el burócrata que sobrevive con su sueldo de empleado público, mientras que, valgan verdades, Gisela Valcárcel está muy bien en su debut actoral, aunque quienes conocen su carácter competitivo y esa fuerza para no amedrentarse ante la adversidad y sacar adelante a los suyos, saben que es parte de su carácter.
Tarata posee méritos propios, el hecho de haber recreado una parte dolorosa de la historia del Perú es más que suficiente.
Eduardo Jiménez J.
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TARATA
Dir.: Fabrizio Aguilar
Guión: Sol Pérez y Fabrizio Aguilar
c/ Miguel Iza (Daniel), Gisela Valcárcel (Claudia), Silvana Cañote (Sofi), Ricardo Ota (Elías)
Perú/2009/Drama***/Estrenos
La sombra del poder evoca a los thrillers políticos de los años 70 que marcaron un hito en la renovación del cine norteamericano: Los tres días del cóndor, Poder que mata o Todos los hombres del presidente. Aquellos filmes que denunciaban las anomalías, corrupción o inmoralidades dentro del sistema político norteamericano. Como lo ha declarado el propio realizador, La sombra del poder pretende ser un homenaje a la ya clásica Todos los hombres del presidente; es más, parte de las locaciones fueron filmadas en las rotativas del Washington Post, así como los actores compartieron con periodistas de esa casa editorial. Y, quizás el clima enrarecido de la era Bush en la primera década del presente siglo se asemeje en algo al clima de contubernio y denuncias que existió en los 70 de Nixon, marcados por la guerra de Vietnam.
El thriller mantiene en alerta al espectador no solo por la trama y la información que va surgiendo de manos del periodista Cal hasta el sorpresivo final, sino también por la dicotomía que presentan ambos personajes: Cal es el periodista de investigación que trabaja en un diario liberal y que busca escarbar en las sombras del poder, mientras que Stephen, su amigo de Universidad, es el político liberal que ha hecho carrera en el Congreso denunciando a las trasnacionales y que supuestamente es víctima de una de ellas. En esa dicotomía, y con el apoyo en secundarios de la extraordinaria Helen Mirren, se va desarrollando el argumento. Si bien el giro final puede parecer un tanto rocambolesco, no por eso quita interés a un filme sólidamente construido y con un trabajo actoral de primer nivel.
Eduardo Jiménez J.
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LA SOMBRA DEL PODER [State of Play]
Dir.: Kevin Macdonald
Guión: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray, basado en la miniserie escrita por Paul Abbott
c/ Russell Crowe (Cal McAffrey), Ben Affleck (Rep. Stephen Collins), Rachel McAdams (Della Frye), Helen Mirren (Cameron Lynne), Robin Wright Penn (Anne Collins)
EEUU,UK/2009/Thriller***/Estrenos
Se ha comentado que la película no tiene un rumbo definido, siendo una sucesión de secuencias. Precisamente, desde el punto de vista sociológico Máncora es un fiel retrato de parte de la juventud actual que vive el momento, inmersa en el escape que significan las drogas o el sexo, sin tener un rumbo exacto en sus vidas, de una búsqueda de algo que no se sabe qué es, optando por una liviandad antes que una profundidad interior. En ese sentido, Máncora refleja muy bien a toda una generación.
Eduardo Jiménez J.
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MÁNCORA
Dir. Ricardo de Montreuil
Guión: Angel Ibarguren y Juan Luis Nugent
c/ Jason Day (Santiago Pautrat), Elsa Pataky (Ximena Saavedra), Enrique Murciano (Iñigo), Phellipe Haagensen (Batú), Liz Gallardo (La mexicana)
España,Perú/2008/Drama***/Estrenos
Divertida comedia sobre el tema de la despedida de soltero con juerga incluida. Como sucede en este tipo de comedias, la riqueza se encuentra no solo en los “gags”, sino en la tipología de los personajes desde el “más raro” hasta el “más normal” y, en el medio, matices de todo tipo. La gracia de Qué pasó ayer se encuentra en la laguna de lo que ocurrió en la juerga, que ha sido bien brava, con perdida de personas y matrimonio al paso. Los personajes no saben lo que ocurrió en esas horas de diversión y frenesí y el espectador tampoco. Se irá despejando la duda poco a poco, con seguimiento de pistas, mismo policial, lo que permite que el interés no decaiga.
Por el éxito obtenido por The hangover (el título original) se anuncia una segunda parte.
Eduardo Jiménez J.
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QUÉ PASÓ AYER. PERDIDOS EN LAS VEGAS [The Hangover]
Dir.: Todd Phillips
Guión: Jon Lucas y Scott Moore
c/ Bradley Cooper (Phil), Ed Helms (Stu), Zach Galifianakis (Alan), Justin Bartha (Doug), Heather Graham (Jade)
EEUU/2009/Comedia***/Estrenos
Por la larga espera, parecía que El lector (título original del impropio Una pasión secreta) no se iba a estrenar por estas tierras, pese al merecido Óscar otorgado a Kate Winslet. Como dice el viejo adagio “más vale tarde que nunca”.
Detrás de un drama que gira en torno a una historia de amor, abarcando un arco temporal de más de 30 años, se plantea el dilema de la responsabilidad no solo legal, sino ética, de quienes actuaron como subordinados durante el genocidio judío, recibiendo órdenes para el exterminio. La primera parte del filme –de lejos, lo mejor de la película- gira en torno a la relación de Michael con Hanna, mujer que lo duplica en edad y lo hace conocer los arcanos del amor en toda su extensión y profundidad. Parecería que estamos solo ante una “educación sentimental”, relación que marcará de por vida al joven Michael. Pero, en la segunda parte se produce un giro radical de lo que venía acaeciendo y algunos años después entramos indirectamente al tema de la colaboración de los civiles con los nazis, a través de un juicio adonde acude el estudiante de derecho Michael Berg y ve allí, en el banquillo de los acusados, a la mujer de la cual quedó prendado en su adolescencia y quizás el amor de toda su vida, quien es procesada por delitos contra la humanidad. El conflicto que siente entre el amor hacia Hanna y el proceso que se le sigue, se resuelve en la comprensión hacia la persona y el cuidado que pondrá en su vida en los largos años que purga condena, inculcándole, desde la distancia, el amor por las letras (de allí el título original): el discípulo se convierte en maestro en un proceso de retroalimentación mutua y de crecimiento interior. Sin ser una gran película, no cae en el cliché condenativo visto en tantos filmes de corte similar (el juicio solo sirve como pretexto para intensificar la carga dramática), y si a veces el director usa en demasía la música estridente para resaltar ciertas escenas y se aprecia un manierismo un tanto afectado (propensión de Daldry que también sucedió en Las horas), se compensa con la extraordinaria actuación de Kate Winslet. Solo por ella vale la pena ver El lector.
Eduardo Jiménez J.
lagartocine@yahoo.es
EL LECTOR [The Reader]
Dir.: Stephen Daldry
Guión::David Hare, basado en el libro de Bernhard Schlink
c/ Ralph Fiennes (Michael Berg), Kate Winslet (Hanna Schmitz)
EEUU, Ale/2008/Drama***/Estrenos























